El presidente de Eslovaquia realiza su primera visita de Estado a Chequia

El nuevo presidente de Eslovaquia, Andrej Kiska, realiza este miércoles su primera visita de Estado. Siguiendo la tradición la primera visita de los presidentes eslovacos es a Praga y la de los checos a Bratislava. Las relaciones entre ambos países atraviesan un momento extraordinariamente positivo, según aseguran sus máximos representantes.

Andrej Kiska y Miloš Zeman, foto: ČTKAndrej Kiska y Miloš Zeman, foto: ČTK Después de la Revolución de Terciopelo, que acabó con el comunismo en Checoslovaquia en 1989, el mundo fue testigo en 1993 de la partición del país. Ese proceso pacífico de desintegración de Checoslovaquia se conoció como el Divorcio de Terciopelo.

Checos y eslovacos decidieron abandonar el estado común creado en 1918 y constituir dos repúblicas totalmente independientes: Chequia y Eslovaquia. Desde entonces las relaciones entre Praga y Bratislava son excelentes. La época de la historia común forjó fuertes lazos entre las dos naciones que hoy cooperan intensamente a nivel bilateral y en foros internacionales como el Grupo de Visegrado (V4), la Unión Europea y otros.

El nuevo presidente de Eslovaquia, el millonario y filántropo, Andrej Kiska, llegó a Praga en visita oficial para reforzar aún más los vínculos existentes entre eslovacos y checos.

“Debo decir que las relaciones entre eslovacos y checos son estupendas. Me atrevo a decir que son extraordinarias, no tenemos temas pendientes. Es por eso que el objetivo de esta visita es fortalecer la situación existente”.

El presidente Kiska viajó a la capital checa un día antes del inicio de las actividades oficiales, visitó a su hijo que estudia en Praga y rindió homenaje al ex presidente checo Václav Havel.

La tumba del ex presidente Havel, foto ilustrativa: Archivo de la Biblioteca Václav HavelLa tumba del ex presidente Havel, foto ilustrativa: Archivo de la Biblioteca Václav Havel “Dentro de mi programa de actividades privadas busqué un momento para colocar una ofrenda floral al pie de la tumba del ex presidente Havel”.

El nivel de las buenas relaciones entre ambos países lo demuestra, entre otras cosas, el hecho de que según las encuestas de varias agencias demoscópicas el 94% de los checos considera que las relaciones con sus vecinos eslovacos son buenas, al igual que la convivencia conjunta, ya que comparten una serie de principios y valores.

En el programa de actividades del presidente Kiska destaca una entrevista con el presidente checo, Miloš Zeman, y una visita a la Catedral de San Vito. Será recibido por el primer ministro, Bohuslav Sobotka, y por el presidente del Senado, Milan Štěch.