El Instituto para el Estudio de los Regímenes Totalitarios cumple 10 años entre críticas

Se cumplen 10 años de la existencia del Instituto para el Estudio de los Regímenes Totalitarios, cuya misión es hacer pública información relativa a la ocupación nazi del país y al régimen comunista instaurado en Checoslovaquia hasta 1989.

La cuestión de hasta qué punto es conveniente mirar hacia atrás y sacar los trapos sucios de regímenes pasados es un asunto candente en todos los países que han vivido una dictadura, incluyendo la República Checa. El Instituto para el Estudio de los Regímenes Totalitarios, destinado a hacer pública toda la información disponible sobre los periodos comunista y nazi del país, cumple esta semana 10 años.

El aniversario viene envuelto en polémica. Desde la derecha del espectro político se le critica que no está cumpliendo la función para la que fue creado. Uno de sus detractores es precisamente su primer director, el historiador Pavel Žáček.

“Es fracaso general, no solo del Instituto, sino de todas las instituciones. En el corto periodo cuando yo era director publicamos un millón de páginas en la web. ¿Cuántas han publicado ellos? Desde que llegó la nueva dirección no se ha publicado demasiado, ni siquiera en la web del Instituto. Se podría haber avanzado mucho. Los hechos que deberían haberse esclarecido al público, los documentos que deberían publicarse para que la gente y la academia pueda trabajar con ellos, no son accesibles”.

Pavel Žáček, foto: Anna Duchková, ČRoPavel Žáček, foto: Anna Duchková, ČRo Esta situación vendría dada, a su parecer, por la interferencia de la izquierda política, que trataría de silenciar todo lo que pueda acentuar el lado negativo del régimen comunista checoslovaco, continúa Žáček.

“Los especialistas, o parte de ellos, ha adoptado la tesis de los políticos de que no tenemos que dedicarnos al pasado. Para los políticos en un estorbo, les molesta a la hora de conseguir más puntos con los votantes. Estoy hablando sobre todo de los partidos que se centran en acaparar los votos del electorado del Partido Comunista, sean ahora del Partido Comunista o no. Está totalmente claro”.

Por el contrario, Michal Uhl, miembro del Consejo del Instituto para el Estudio de los Regímenes Totalitarios, considera que la institución cumple actualmente su propósito.

“Se está prosiguiendo con la digitalización, con hacer accesibles más documentos. Un paso muy importante ha sido permitir el acceso remoto, así que vamos con los tiempos”.

Al mismo tiempo, Uhl descarta que haya manipulación política y asegura que la actual orientación del Instituto es más deseable que la asumida en sus orígenes, cuando se dedicó a sacar a la luz sobre todo las identidades de los colaboradores de la policía política.

“Han pasado casi 30 años del fin del régimen anterior. Tenemos aquí gente joven que no tuvieron nada que ver con él. Es importante dedicarse a los tiempos pasados, pero el objetivo no tienen que ser las personas, sino las tendencias generales”.

Así por ejemplo, una de las iniciativas del Instituto durante el mandato de su actual director, Zdeněk Hazdra, es una página web, inaugurada el año pasado, que profundiza en la cotidianidad durante el comunismo en Checoslovaquia desde el punto de vista de la gente normal, no desde el de los disidentes.

El Instituto para el Estudio de los Regímenes Totalitarios fue fundado en 2008 durante el gobierno de centro-derecha de Mirek Topolánek, y en formato es similar a otros centros similares existentes en otros países europeos excomunistas. Su actuación parte del principio de que desde el conocimiento de cómo funcionaban los regímenes totalitarios es posible prevenir ataques contra los derechos humanos en el presente.