Notas de Actualidad El Ejército checo tiene problemas de peso
La mitad de los militares de la República Checa va a tener que ponerse a dieta. Esa es la proporción de soldados que presenta sobrepeso. También la obesidad afecta a una parte importante de las Fuerzas Armadas del país.
El buen soldado Švejk, el rechoncho antihéroe de la Primera Guerra
Mundial y el personaje más universal de la literatura checa, parece seguir
habitando de alguna manera los cuarteles del país. Según la Facultad de
Salud Militar de la Academia Militar de Hradec Králové, la mitad de los
22.000 efectivos del Ejército de Chequia sufre sobrepeso. Además, 3.500
soldados tienen serios problemas de obesidad que requiere tratamiento
médico.
Puede que sea la primera vez que ese factor vaya a ser tenido en cuenta en las Fuerzas Armadas por lo que explica Vlastimil Picek, jefe del estado Mayor checo.
Vlastimil Picek
“Yo, desde mi cargo en el Ejército Checo, nunca he despedido a nadie
siguiendo criterios de obesidad”.
Los criterios son otros. No hay límites de peso y basta con demostrar dos veces al año que se es capaz de hacer 22 flexiones y 8 abdominales, además de correr una distancia de 2,6 kilómetros en 12 minutos. Eso para los soldados menores de 30 años. Por encima de esa edad las exigencias van reduciéndose paulatinamente. Picek reconoce que cambiará las normas, haciéndolas más estrictas, para conseguir que sus hombres tengan mejor condición física.
Además, la Academia Militar ha trazado un programa de pérdida de peso. Para empezar lo que reclaman es que los defensores de la patria hagan más ejercicio. Aparte, para el Estado sería mucho más barato, ya que el tratamiento con medicamentos costaría casi 30 euros por persona al mes.
El médico Pavol Hlúbik, responsable del informe, quiere evitar el uso de
química en la medida de lo posible.
“Para perder peso, la farmacoterapia, el uso de medicamentos, es el tercer paso, de ningún modo el primero. No hay ninguna píldora rosa, azul o verde que tomemos y nos haga perder diez kilos”.
El mismo doctor Hlúbik indica que el mismo problema de sobrepeso lo están viviendo otros ejércitos del mundo, como el británico o el estadounidense. Además, también tiene que ver con el envejecimiento de las tropas, cuya edad media en el Ejército checo se sitúa ahora en los 37 años.
Alexandr Vondra, foto: ČTK
De hecho, la obesidad está muy presente en la sociedad checa. La sufre
una tercera parte de la población, colocando al país como uno de los
cinco más “gordos” de Europa. A su manera quiso decir lo mismo
también el ministro de Defensa, Alexander Vondra, para restar presión
sobre las tropas: “Me atrevo a decir que las Fuerzas Armadas están mucho
mejor en ese aspecto que el resto de la sociedad checa, incluidos
políticos y periodistas”, dijo.







