Disidente bielorruso premiado con el galardón checo por los DDHH

El disidente bielorruso Vintsuk Viatchorka figura entre los premiados con el galardón por la libertad, la democracia y los Derechos Humanos otorgado por el Instituto para el Estudio de Regímenes Totalitarios.

Vintsuk Viatchorka, foto: ČTKVintsuk Viatchorka, foto: ČTK El periodista y activista Vintsuk Viatchorka es uno de los destacados opositores al régimen de Aleksandr Lukashenko en Bielorrusia. Su constante lucha por la democracia y la libertad fue apreciada este martes en el Senado checo por motivos obvios, según apuntó el director del Instituto para el Estudio de Regímenes Totalitarios (ÚSTR), Zdeněk Hazdra.

“Él se está esforzando por imponer en Bielorrusia los valores que empujarían a ese país hacia Europa Occidental, a la democracia y la libertad”, dijo.

Entre los personajes galardonados destacaron también dos escritoras checas, cuya obra se dedica a la historia nacional del siglo XX.

Kateřina Tučková, foto: ČTKKateřina Tučková, foto: ČTK Kateřina Tučková ha llamado la atención del público con sus libros sobre las relaciones checo-alemanas, sobre todo, al tratar el delicado tema de la expulsión de los alemanes de la zona fronteriza checa de los Sudetes tras la Segunda Guerra Mundial, por lo que ya había recibido varios premios literarios.

“El premio por la libertad y la democracia me da mucha alegría, naturalmente. La verdad es que no es un galardón típico para un escritor. Tanto más estoy agradecida, que mi obra haya llamado la atención tanto de los lectores como de los expertos”, indicó.

Por su parte, los libros de la escritora e historiadora Zora Dvořáková se desarrollan en el ambiente de la resistencia anticomunista en la Checoslovaquia de los años cincuenta.

Zora Dvořáková, foto: ČTKZora Dvořáková, foto: ČTK “Provengo de una familia perseguida. Eso lo pagó gravemente mi padre. Mi marido era preso político. Bajo el comunismo trabajé en el sector de la preservación de monumentos y en la época de la ‘normalización’ me echaron a la calle. Así que viví muchas de las peripecias que solían experimentar entonces la gente”.

El premio de la libertad y la democracia lo recibió además el fotógrafo eslovaco Tibor Kováč que documentó la invasión soviética a Checoslovaquia en 1968 y casi lo pagó con la vida. Una bala perdida le alcanzó entonces en la cabeza dañando de manera grave el centro del movimiento de manera que el fotógrafo ha quedado paralizado en silla de ruedas.

A título póstumo recibió el galardón el piloto eslovaco Tugomír Seferovič, que en 1953 secuestró el avión de la línea nacional que unía Praga y Brno ayudando a emigrar a Europa Occidental a una parte de los pasajeros. El piloto falleció hace cinco semanas, el premio lo recibió su esposa Eva.