Diputadas checas piden trato humano para Timoshenko

En una carta dirigida al presidente del parlamento de Ucrania, Volodymyr Litvyn, un grupo de diputadas checas pide trato humano para Yulia Timoshenko. Las parlamentarias encabezadas por la jefa de la Cámara Baja, Miroslava Němcová, expresaron así su apoyo a la ex primera ministra ucraniana, encarcelada por abuso de poder, que denuncia persecución política.

Yulia Timoshenko, foto: ČTKYulia Timoshenko, foto: ČTK La jefa de la Cámara Baja checa, Miroslava Němcová, se mostró gravemente preocupada por la evolución del caso de Yulia Timoshenko que está cumpliendo una pena de siete años por abuso de poder.

Hace 13 días, la ex primera ministra de Ucrania inició una huelga de hambre para denunciar la agresión por parte de los guardias penitenciarios y para recibir tratamiento médico fuera de ese país. Němcová calificó su petición de justificada, según destacó en una carta enviada al presidente del parlamento de Ucrania, Volodymyr Litvyn.

“Estamos convencidas de que en el caso de Timoshenko no se trata de la búsqueda de justicia, sino de la eliminación de un adversario político”, subrayó.

Miroslava NěmcováMiroslava Němcová El llamamiento de la jefa de la Cámara Baja fue apoyado por 29 diputadas que desearon expresar su solidaridad con la política ucraniana, dijo Němcová.

“No queremos dividir la Cámara Baja en una parte masculina y otra femenina. Pero al recibir las noticias sobre el maltrato de Timoshenko en la prisión, sentimos la necesidad de expresar nuestra solidaridad con ella como mujeres”, indicó.

El pasado domingo, el ex senador checo Vlastimil Sehnal inició una huelga de hambre para apoyar a Timoshenko. Němcová indicó que prefiere medios más moderados.

“La huelga de hambre es una medida extrema. Creo que el modo elegido por nosotras para defender a una presa política en Ucrania tiene el mismo peso y es más razonable”.

Lubomír ZaorálekLubomír Zaorálek La actitud de las autoridades ucranianas en el caso de Timoshenko fue condenada también por numerosos parlamentarios checos. Por ejemplo, el vicepresidente de la Cámara Baja, Lubomír Zaorálek, calificó a Timoshenko de prisionera del régimen ucraniano.

“Estoy convencido de que Ucrania se está volviendo un país autoritario, donde el poder ejecutivo influencia el judicial”, subrayó.