Derrotando a Islandia con sus propias armas

La selección checa de fútbol entró en el torneo de Qatar derrotando a Islandia por 2-1.

Foto: ČTKFoto: ČTK Tras un año y 11 partidos disputados, Islandia recibió más de un gol en un partido internacional. El cuadro checo dio punto final a la racha de la selección del país volcánico en la jornada inaugural del torneo de Qatar.

Transcurridos 20 minutos de juego, los checos sorprendieron a los islandeses con sus propias armas, o sea un saque lateral largo, ejecutado por Filip Novák, y rematado de volea por Tomáš Souček.

Novák, que milita en el Midtjylland danés, indicó que entrenó los saques con uno de los artífices más destacados de esa actividad, el futbolista irlandés Rory Delap, que se hizo famoso por los saques laterales en la Premier League, dijo el checo.

Foto: ČTKFoto: ČTK “Me enseñó a mí y a un compañero mío cómo agarrar el balón y la técnica del saque. Me ayudó de manera que soy capaz de lanzar el balón aún más lejos. Grabó mis intentos con cuatro cámaras y luego me enseñó cómo perfeccionarlo, la posición general, qué pierna adelantar más y esas cosas. Él se dedica a eso, recorre los clubes y vale la pena pasar una clase así”.

El saque de Novák lo aprovechó Tomáš Souček para marcar su primer gol con la camiseta nacional, según se alegró una vez terminada la contienda.

“Lo estoy pasando muy bien. Desde que juego con la selección, casi en cada partido he tenido una ocasión. Había estrellado el balón en palo y larguero, y ahora por fin marqué un gol. Espero sumar otros en los próximos choques. Nos preparamos bastante para los saques laterales islandeses. Es su mayor fuerte y también se crearon una ocasión así. Es perfecto que los hayamos derrotado con su propia arma”.

Foto: ČTKFoto: ČTK Tras una hora de juego, también Jan Sýkora se estrenó como goleador con la selección nacional y los islandeses luego solo pudieron maquillar el resultado con una diana de Finnbogason (min. 77).

Filip Novák apreció la victoria, aunque señaló que no hay que andar por las nubes.

Foto: ČTKFoto: ČTK “Es un triunfo que tiene su valor, pero no podemos sobreestimarlo, ya que era un amistoso. Queríamos probar algunas cosas, lo logramos y nos da una buena sensación. Al final defendimos la ventaja de 2-1, lo que fue importante, porque en el segundo tiempo el rival nos sometió a una mayor presión. A veces eso pasa y hay que imponerse por medio de un rendimiento colectivo y no individual”, dijo el defensa.

Los checos se enfrentarán el sábado en Doha al equipo anfitrión de Qatar. La dirección del fútbol checo adelantó que la selección se apuntó este miércoles, además, a un torneo que se jugará en marzo próximo en China. En la ciudad de Nanning, los checos se enfrentarán al cuadro local, Gales y Uruguay.