Declaración de Praga apela a Europa a adoptar una postura común hacia el comunismo

No habrá una Europa unida antes de que no sea capaz de unificar su historia y reconocer el comunismo y el nazismo como su legado común, coincidieron en una declaración final los participantes en la conferencia internacional ´ Conciencia de Europa y el comunismo ´, que tuvo lugar este lunes y martes en Praga.

Foto: Martina SchneibergováFoto: Martina Schneibergová La Declaración de Praga exhorta a autoridades y ciudadanos europeos a crear un Instituto de la Memoria y Conciencia de Europa que informe e investigue el comunismo y el nazismo, y un museo paneuropeo de las víctimas de todos los regímenes totalitarios.

La eurodiputada Jana Hybášková destacó la necesidad de adoptar una responsabilidad europea común al respecto.

“Considero muy importante la actitud hacia las personas que experimentaron durante muchos años la tiranía comunista y cuyo sufrimiento individual será subjetivo mientras que no se objetive mediante una investigación histórica para convertirse en un fundamento claro para la futura política europea y la conciencia de todos los europeos”.

El senador Martin Mejstřík opina que el proyecto del Instituto de la Memoria y Conciencia de Europa se basará en las experiencias de Europa Central y Oriental, pero debería incorporar también a políticos y expertos de los países occidentales.

 Martin Mejstřík y Jana Hybášková (Foto: Martina Schneibergová) Martin Mejstřík y Jana Hybášková (Foto: Martina Schneibergová) “Participarán investigadores, testigos y políticos que vivieron el comunismo en otros continentes, así como politólogos e historiadores de EE.UU., Canadá, Australia o de América del Sur, donde tienen experiencias con otro tipo de comunismo, el maoísmo”.

En el debate sobre el comunismo intervino en Praga el ex encargado gubernamental para los archivos de la policía política de Alemania Oriental, Joachim Gauck, quien reflexionó sobre el hecho de que una parte de la población de Europa Occidental tolera el comunismo.

“No solamente los países poscomunistas tienen mucho que aprender, sino también una gran parte de Occidente, especialmente la izquierda - muchos intelectuales- tiene la tarea de evaluar el comunismo de una manera nueva. No se trata solamente de los numerosos crímenes que hacen el comunismo sospechoso. Tenemos que comprender que ya antes de los nazis la eliminación de los derechos cívicos y humanos se convirtió en un programa político en la Unión Soviética. La supresión del estado de derecho y de la división del poder, una negación absoluta de las bases de la democracia europea, todo ello representa la forma de gobernar del comunismo”.

Los participantes en la conferencia internacional ´ Conciencia de Europa y el comunismo ´ coincidieron en que existen similitudes sustanciales entre los regímenes nazi y comunista y que muchos de los crímenes cometidos en nombre del comunismo pueden ser considerados como crímenes de lesa humanidad.

El comunismo será uno de los tres temas de comunicación incluidos en las prioridades de la República Checa a la hora de presidir a la Unión Europea. A lo largo de todo el período de la presidencia checa, en la primera mitad del año 2009, será instalada en el edificio del Consejo Europeo una exposición dedicada a Europa veinte años después de la caída del telón de acero.