Notas de Actualidad Científicos checos simularán en la Antártida el calentamiento global
Un grupo de científicos de la Universidad Masaryk de Brno viajó a la Antártida. En la estación polar checa en la Isla James Ross investigarán la vida de organismos en condiciones extremas y el calentamiento global.
Isla James Ross (Foto: NASA)
La expedición de quince miembros, integrada por biólogos, climatólogos
y
geólogos, permanecerá en la Isla James Ross hasta marzo, aprovechando el
tiempo benigno del verano antártico. El año pasado los científicos de
Brno terminaron la construcción de la primera estación polar checa, que
denominaron según el naturalista y padre de la genética Johann Gregor
Mendel. En las próximas semanas continuarán la investigación, según
explicó el biólogo y jefe del grupo, Miloš Barták.
“Vamos a terminar un mapa geológico detallado. También diseñaremos un mapa geobotánico, es decir tendremos que investigar la parte de la isla de la que desapareció el glaciar y esbozar en el mapa dónde crecen vegetales y de qué tipo de plantas se trata”.
Los científicos instalarán en las proximidades de la estación polar seis invernaderos en los que simularán el calentamiento de la Tierra. Se trata de construcciones fabricadas de plexiglás que acotan una superficie de un metro y medio cuadrado. Disponen de un pequeño aparato que mediante doce sensores registra los cambios en el interior del establecimiento.
Estación Johann Gregor Mendel (Foto: National Geographic)
A pesar de que ninguno de los invernaderos tiene techo, la temperatura
dentro es aproximadamente dos grados centígrados más alta que en los
alrededores. El espacio limitado está protegido ante los vientos, pero no
ante las lluvias y las nevadas. Las condiciones simuladas en el
invernadero
deberían corresponder a las que reinarán en nuestro planeta dentro de
unos 150 años. La tarea de los científicos es observar cuando empezarán
a crecer en estos terrenos las plantas primitivas como algas, musgos y
líquenes.
En los próximos años los investigadores checos construirán en la
Antártida en total quince invernaderos. Los primeros resultados de la
investigación se deberían dar a conocer dentro de cinco años.






