Científicos checos convierten aire en agua

El equipo capaz de convertir el aire en agua será uno de los alicientes más destacados del pabellón checo en la EXPO 2020 de Dubái.

Foto ilustrativa: hsiaopuchen / Pixabay / CC0Foto ilustrativa: hsiaopuchen / Pixabay / CC0 Un contenedor compacto de 3 por 8 metros y una altura de 3 metros. Una unidad de tamaño tan reducido será capaz de realizar una tarea que parece ciencia ficción: convertir el aire en agua.

Los científicos del Centro Universitario de Edificio de Eficacia Energética ya han llevado a cabo los cálculos necesarios y ahora están a punto de comenzar a realizar el prototipo del aparato, cuyo funcionamiento explica el docente Tomáš Matuška.

“Utilizamos un principio parecido al de la deshumidificación industrial. Cuando el desecador consigue del aire relativamente seco de baja humedad las moléculas de agua de su superficie y luego las libera al aire por medio del calor”, indicó.

De cumplir lo planificado, el aparato sería capaz de fabricar 100 litros de agua al día. El líquido luego pasaría por un bio-reactor desarrollado por el Instituto Botánico vinculando las sustancias nutritivas.

 Jiří František Potužník, foto: Alžběta Švarcová, ČRo Jiří František Potužník, foto: Alžběta Švarcová, ČRo Eso ayudaría en gran medida a la recuperación de tierra en el desierto, por ejemplo, donde sería posible cultivar plantas que no crecerían allí sin un apoyo técnico.

La República Checa desea presentar en Dubái un sistema complejo y emular el resultado de la exposición de Milán 2015, donde se hizo con la medalla de bronce, según recuerda el autor del proyecto el comisario general de la participación checa en la EXPO 2020, Jiří František Potužník.

“Tras recibir la medalla de bronce en Milán por la arquitectura e innovaciones, me decía cómo presentar las innovaciones en la próxima EXPO para no presentar los resultados individuales de las investigaciones de científicos checos, sino mostrar un sistema capaz de solucionar un problema mundial. Así que se me ocurrió tratar de solucionar uno de los problemas más palpitantes: la escasez de agua”, dijo.

La EXPO comenzará en otoño de 2020. La construcción del pabellón checo comenzará un año y medio antes de la inauguración del evento.