Chequia ocupa el sexto lugar mundial en el consumo de bebidas alcohólicas

El consumo excesivo de bebidas alcohólicas se ha convertido en un serio problema para la sociedad checa. A nivel mundial el país ocupa el puesto número seis con un total de 9,8 litros por persona al año. Los expertos han sonado las alarmas y piden programas de prevención.

Foto: CC0 / PixabayFoto: CC0 / Pixabay La República Checa ha disputado durante años el primer puesto mundial en el consumo de cerveza. Se trata de la bebida nacional por excelencia que además disfruta de fama global por su calidad.

Este rasgo ha sido interpretado como parte de la idiosincrasia e identidad propia de los checos. No obstante, el consumo de bebidas alcohólicas ha empezado a convertirse en un serio problema según indican los expertos en la materia.

Karel, un cocinero de 38 años que pidió anonimato, describió a la Radiodifusión Checa los problemas que tuvo que enfrentar antes de reconocer su adicción y empezar a tratarse.

Petr Popov, foto: Anna Duchková, Archivo de ČRoPetr Popov, foto: Anna Duchková, Archivo de ČRo “Cuando uno es adicto se levanta por la mañana temblando y transpirando. Puede sufrir hasta un ataque epiléptico. Entonces tiene que beber. Yo bebía entre dos y tres litros de vino antes de ir a trabajar”.

El doctor Petr Popov, experto en adictología del Hospital General de Praga, hace hincapié en que el consumo extremo de bebidas alcohólicas responde a la falta de programas de prevención.

Fuentes del Ministerio de Salud aseguran que existe un proyecto que busca la reducción del alcoholismo, y que están al tanto del problema, según confirmó el vice ministro de dicha cartera, Roman Prymula.

“Un total de 9,8 litros de alcohol por habitante es un promedio muy alto. Muchos de nuestros niños empiezan a beber alcohol a los 11 años. Mientras que el 43% de los jóvenes de 16 años acusan repetidas experiencias con el alcohol. Aquí marcamos una gran diferencia con otros países”.

Entre tanto, el doctor Popov insiste en que no hay que concentrarse solo en la reducción del consumo, ya que resulta indispensable ayudar a las personas que están en riesgo de volverse adictas al alcohol.

Michal Miovský, foto: Šárka Ševčíková, Archivo de ČRoMichal Miovský, foto: Šárka Ševčíková, Archivo de ČRo Por su parte, el doctor Michal Miovský, experto en la materia, considera que la publicidad desempeña un papel nefasto. La propagación del consumo de bebidas alcohólicas como algo de beneficio para el organismo no es correcta indicó.

“El consumo diario de una sola bebida alcohólica estándar, por ejemplo una copa de vino, representa en las mujeres el aumento en un 5% del riesgo de padecer de cáncer de mama”.

El nivel del alcoholismo en la República Checa es alarmante. La población está convencida de que el consumo de alcohol es algo normal que forma parte de la vida cotidiana. El consumo va en aumento afectando a niños y jóvenes y no hay muestras de que los ciudadanos acepten cambiar lo que consideran un hábito social.