Chequia invertirá 540 millones de euros para abrir sus ríos al tráfico fluvial

El Gobierno checo seguirá invirtiendo para hacer más transitables sus ríos. Hasta 2023 se invertirán unos 540 millones de euros.

Foto: Štěpánka BudkováFoto: Štěpánka Budková Los barcos de mercancías de mayor tamaño podrán atravesar Praga por el Moldava, y llegar al puerto de Radotín, mientras que los que se dirijan por el Elba podrán alcanzar Pardubice. Ese es el plan del Gobierno checo, que planea extender las vías fluviales del país, contando con una inversión de casi 540 millones de euros a desembolsar hasta 2023.

Se trata sobre todo de ensanchar los tramos de río que impiden actualmente el paso de embarcaciones de mayor envergadura y que amenazan por tanto la competitividad del transporte fluvial respecto al ferrocarril o las carreteras. Además de los barcos de carga, deberían tener más espacio también los navíos de pasajeros, importantes desde el punto de vista turístico.

Se trata de continuar la política de apuesta por el transporte en barco de los últimos años y que se ha materializado recientemente en la apertura de un paso para embarcaciones de pequeño calado en la presa de Hněvkovice, explica el portavoz de la Dirección de Vías Fluviales, Jan Bukovský.

Embalse Orlík, foto: Agnès JoyautEmbalse Orlík, foto: Agnès Joyaut “En Hněvkovice se abre la última cámara hidráulica que comunica el Moldava a su paso por Bohemia del Sur con el embalse de Orlík. Esto significa que se abren 33 nuevos kilómetros de vía fluvial, hasta České Budějovice. Las obras han sido realizadas por la Dirección de Vías Fluiviales y financiadas por el fondo estatal de infraestructuras de transporte y por los fondos de la Unión Europea”.

Entre las obras más importantes que se hallan planeadas se encuentran las cascadas de Děčín y Přelouč en el Elba, las esclusas en los embalses de Slapy y Orlík o la construcción de una nueva cámara hidráulica en el barrio praguense de Smíchov.

De todas la más cara es la cascada de Děčín, valorada en 170 millones de euros, y que debería incrementar la profundidad del Elba en el tramo anterior a la frontera con Alemania.

También se cuenta con modificar algunos puentes de Praga, para que puedan pasar bajo ellos barcos de mayor tamaño.

Děčín, foto: Ondrej.konicek, CC BY 3.0 UnportedDěčín, foto: Ondrej.konicek, CC BY 3.0 Unported La idea es que a partir de 2023 los barcos de 137 metros de eslora y 2,2 metros de calado puedan ir por el Elba hasta Mělník, donde el río se une con el Moldava, y desde allí llegar hasta Praga. Desde la capital deberían poder continuar los barcos de 110 metros de eslora hasta Radotín, y desde esta ciudad los de 91 metros hasta el embalse de Slapy. A su vez por el Elba navegarían los barcos de 84 metros de longitud hasta Pardubice.

En la actualidad el transporte fluvial constituye solo el 1% del total. La causa es sobre todo la frecuente baja del nivel del agua, el tiempo de transporte y lo difícil de determinar el plazo de entrega de las mercancías. Por ello se cuenta con utilizar los ríos para transportar mercancías que no urge entregar, por ejemplo residuos y basuras.