Checos cultivan patatas azules

El Instituto checo de Havlíčkův Brod ha desarrollado una nueva variedad de patata con piel y pulpa azul.

Val Blue, foto: ČTKVal Blue, foto: ČTK Val Blue. Ese nombre recibió la nueva variedad de patata cultivada por científicos del Instituto de Havlíčkův Brod, situado al este de la República Checa. Tiene una forma más alargada pero sobre todo, como insinúa su nombre, es azul.

La nueva variedad es comestible, así que fácilmente podrán preparar de ella un puré o ensalada azulina sin tener que utilizar colorantes.

Sin embargo, el proceso de desarrollo no ha sido nada fácil, según resaltó la experta del equipo investigador, Jaroslava Domkářová.

“El cultivo de cada nueva variedad de patata es un proceso largo y complicado. Generalmente dura entre diez y doce años. Y conseguir el matiz azul es aún más difícil. Porque si queremos crear una patata de mesa, comestible, es muy complicado conseguir que el producto cumpla con todos los criterios de nutrición válidos en Europa Central. Hemos conseguido una alta calidad de las variedades de la patata blanca y amarilla, en comparación con ellas las patatas azules tienen un sabor diferente, más picante”, dijo.

La experta indicó que además de su aspecto exótico la pulpa más oscura de la patata suele ser más saludable por contener antocianina, agregando que tanto las patatas oscuras como las claras no deberían pelarse antes de coserlas para que no pierdan vitaminas y otras materias beneficiosas.

Jaroslava Domkářová, foto: ČTKJaroslava Domkářová, foto: ČTK La nueva variedad cultivada en Chequia se inspiró en las patatas naturales de color violeta, morada y púrpura que se pueden ver en América Latina, por ejemplo.

“Nadie había logrado cultivar ese tipo de patata por vía artificial y así cayó un poco en el olvido”, señaló la experta.

El Instituto de la Patata de Havlíčkův Brod fue fundado en los años 20 del siglo pasado. Además del cultivo cuenta con un banco genético que contiene más de 2.550 muestras de patatas de todo el mundo, incluidas por ejemplo las papas silvestres de Perú.

En el banco, que es de hecho un frigorífico enorme con una temperatura ajustada a 10°C, se conservan las plantas en probetas cerradas que se exponen a la luz durante diez horas diarias.