Carteles en árabe dan las gracias a los checos

Unas vallas publicitarias en árabe, birmano, persa y ucraniano han despertado confusión en las grandes ciudades checas. Se trataba de una campaña de la organización de ayuda al desarrollo Hombre en Emergenia.

Foto: Člověk v tísniFoto: Člověk v tísni En las ciudades de Praga, Brno y Ostrava aparecieron hace poco varias vallas publicitarias en las que se leía únicamente una inscripción en árabe. En un país con un fuerte sentimiento antiinmigratorio y donde los partidos políticos con agenda islamófoba han ganado terreno, estos carteles pronto provocaron una fuerte reacción en las redes sociales. Se hablaba del comienzo de la islamización de Chequia o de llamamientos de los musulmanes al asesinato.

Se trataba sin embargo de una campaña de la organización de ayuda al desarrollo Hombre en Emergencia (Člověk v tísni), que en total emplazó 50 vallas con textos en árabe, persa, birmano y ucraniano. Lejos de albergar mensajes de odio, se trataba en realidad de misivas de agradecimiento a la nación checa por la ayuda prestada.

Así describe la campaña el director de la sección de ayuda humanitaria y desarrollo, Jan Mrkvička.

“Queríamos por supuesto llamar la atención, provocar un debate público en círculos más allá de las pocas decenas de miles de personas que conocen y apoyan nuestro trabajo en el extranjero, saben lo que hacemos y leen nuestros anuarios. Sentíamos que teníamos que expandir este debate, llegar a más gente y llegar a medios que no escriben mucho sobre nuestro trabajo, y creo que lo hemos conseguido”.

Jan Mrkvička, foto: Dominik JůnJan Mrkvička, foto: Dominik Jůn De esta manera, gente que desconocía el trabajo de Hombre en Emergencia se ha informado sobre la organización y ha descubierto que detrás de su labor, como beneficiarios, hay personas reales. De hecho cualquiera puede informarse en la página web de la organización sobre los autores de los agradecimientos y sus historias.

La solidaridad internacional, además de ser positiva desde el punto de vista filantrópico, constituye el mejor remedio contra los movimientos migratorios que tanto han inquietado a Europa, prosigue Mrkvička.

“Que está bien ayudar a la gente que vive en diferentes rincones de África, Asia y Oriente Medio, en sus propios países, no para que vivan mejor y se puedan comprar un televisor, sino para que tengan una vida digna allá donde quieran vivir. En el 99,9% de los casos la gente quiere vivir en su casa, en su pueblo o ciudad. Muy a menudo se enfrentan a una externalidad, a algo que les afecta, puede ser un conflicto, una guerra, o que han nacido en un sitio donde hay sequía, que es víctima del cambio climático o simplemente no tienen agua. Esta gente se esfuerza por hacer algo, pero a veces necesitan algo de ayuda”.

La campaña trata también de mejorar la imagen de Hombre en Emergencia en la sociedad checa. Muchos les han acusado de actuar en uno u otro lado del frente en la guerra de Ucrania, o les reprocha que ayuden a personas de religión musulmana.

La campaña no se financia además de las contribuciones de los socios, sino del fondo estatal para la información sobre la ayuda al desarrollo.