Arranca el proyecto de construcción de un museo del Holocausto

La semana que viene se presentará el proyecto arquitectónico para transformar la estación de Bubny, en Praga, en un museo del Holocausto.

Foto: Archivo de Památník Šoa Praha o.p.s.Foto: Archivo de Památník Šoa Praha o.p.s. Después de cuatro años de preparativos la asociación Monumento Shoá (Pamatník Šoa) presentará el próximo lunes la solución arquitectónica ganadora para la transformación de la estación ferroviaria de Bubny en un museo sobre el Holocausto judío.

El edificio, ahora en ruinas, fue en su momento el lugar del que partieron buena parte de los judíos praguenses deportados al campo de concentración de Terezín, considerado una antesala de los campos de exterminio. En Praga debería surgir así un nuevo y simbólico espacio que, con el nombre de Monumento al Silencio (Pamatník tícha), tendrá como cometido mostrar todos los aspectos del genocidio cometido por los nazis.

Los organizadores consideran su fundación imprescindible, sobre todo en cuanto a la educación de las generaciones más jóvenes. Los supervivientes de la Shoá, que cada vez son menos, son al mismo tiempo más reacios a compartir su experiencia en las escuelas. Así lo ve Anna Hyndráková, superviviente de Auschwitz.

Foto: Jana Šustová, ČRoFoto: Jana Šustová, ČRo “Mis amigas y yo comentábamos hace poco las preguntas tan cómicas que nos hacen. El concurso de la más absurda la ganó la que decía: cómo terminó la Segunda Guerra Mundial. Los niños preguntan después de dos horas de contárselo todo, lo que nos pone nerviosos, y nos remite a imágenes que preferimos olvidar, quién nos lavaba las sábanas en Auschwitz o si nos ponían anestesia cuando nos tatuaban los números”.

El contacto directo es aun así el único método de que los estudiantes comprendan el alcance y las implicaciones tanto del genocidio judío como de otras persecuciones masivas llevadas a cabo por los regímenes totalitarios en el siglo XX. Petr Zemánek, profesor de historia en el instituto Kepler de Praga, no solo lleva a sus estudiantes a visitar Auschwitz, sino que trata de invitar a testigos de los acontecimientos históricos a sus clases.

La estación de Bubny, en Praga, foto: Jan Groh, CC BY 3.0La estación de Bubny, en Praga, foto: Jan Groh, CC BY 3.0 “Hace poco tuvimos en clase a una señora que estuvo en un gulag. Lo contó con todas las emociones que conlleva, y eso llega a los niños. Por ejemplo contó que el pan les olía mal, y que después se enteraron que en el campo no había aceite para hacer pan y que se usaba aceite de motor. Siempre que sea posible, tener personas de carne y hueso que lo hayan vivido es la mejor solución”.

El Monumento al Silencio será tras su fundación el único museo sobre el Holocausto en la ciudad de Praga. El proyecto, que cuenta con un presupuesto de 4,5 millones de euros, será llevado a cabo por el estudio ARN de Jiří Krejčík. La presentación del 16 de octubre coincide con el aniversario del primer traslado de judíos praguenses, realizado desde la estación de Bubny.