Notas de Actualidad Acceso limitado al trabajo de los extranjeros amenaza a las empresas checas
El Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales limitó este año el acceso al trabajo a los extranjeros para beneficiar a los trabajadores checos. Sin embargo, los nacionales no están interesados en el trabajo físico duro. La falta de mano de obra amenaza a muchas empresas.
A pesar de que las Oficinas de Trabajo en el país registran unos 500.000
desempleados, muchas empresas checas tienen dificultades para encontrar
trabajadores. Los puestos de obreros en la construcción o de los
temporeros en la agricultura atraen a los extranjeros, no obstante,
conseguir un permiso de trabajo es mucho más difícil debido a la nueva
ley que favorece a los nacionales.
El ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jaromír Drábek, señala que la nueva normativa no quiere impedir a los obreros extranjeros trabajar en Chequia.
“No queremos dejar de expedir los permisos de trabajo a los extranjeros a todo precio, sin embargo preferimos emplear primero a los ciudadanos checos y luego a los extranjeros de los países fuera de la Unión Europea”.
Jaromír Drábek
Para obtener el permiso de trabajo, los extranjeros de países como
Ucrania, Moldavia o Mongolia tienen que presentar más documentos que
antes, entre ellos un certificado traducido al checo que comprueba el nivel
de educación. Por su parte, las empresas que quieren emplear a un
extranjero, tienen que explicar al Ministerio por qué no ofrecen el puesto
a un nacional. El permiso de trabajo se expide por seis meses. Después el
trabajador y la empresa tienen que pasar por el mismo procedimiento
burocrático.
Emplear a los obreros extranjeros resulta difícil, no obstante muchas empresas no tienen otra posibilidad ya que los checos no están interesados en el trabajo físico, afirma František Fošum, director de una fábrica de fundas para coches en Bohemia del Sur.
“En nuestra región hay un desempleo relativamente alto, sin embargo, no logramos encontrar a checos que quieran ocupar los puestos de obreros”, sostiene.
Los empleadores señalan que la nueva ley que limita el acceso al trabajo a los obreros extranjeros, puede fomentar la corrupción, ya que sobre la expedición del permiso de trabajo decide siempre una sola persona. Las empresas temen además que la imposibilidad de encontrar nuevos trabajadores les causará problemas económicos.
El ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jaromír Drábek, señaló que
no piensa cambiar la normativa ya que quiere comprobar su efectividad en un
horizonte más largo de tiempo. Durante los próximos meses, las empresas
pueden aprovechar de la posibilidad de emplear a los obreros de países
comunitarios como Rumania o Bulgaria, que no necesitan un permiso para
trabajar en la República Checa.








