Jiří Slavík, contrabajista cuya música entusiasma pero también provoca

Jiří Slavík es un excelente contrabajista checo que largos años estudió música y vivía en el extranjero. Hace tres años retornó a la República Checa, donde actúa como solista, así como con varios elencos y se dedica también a la composición. A Jiří Slavík se lo presentaremos con más detalle en esta edición del espacio musical de Radio Praga.

Jiří Slavík, fuente: Animal MusicJiří Slavík, fuente: Animal Music Jiří Slavík es el único intérprete de jazz checo que se graduó en la prestigiosa Real Academia de Música, en Londres. Allí también le ofrecieron una beca, y en la orquesta de la Academia encabezó el grupo de los contrabajistas. La orquesta estuvo encabezada entonces por Colin Davis, destacado director de orquesta británico quien falleció en 2013.

Jiří Slavík, foto: Petr Vidomus, ČRoJiří Slavík, foto: Petr Vidomus, ČRo Nacido en 1986 en la ciudad morava de Havířov, en el noreste de la República Checa, desde sus 14 años de edad Slavík vivía y estudiaba música, y luego también tocaba y realizaba grabaciones musicales, en Italia, Gran Bretaña y Francia. Estudió contrabajo bajo la dirección de varios profesores, tanto desde el punto de la música clásica como el jazz y logró dominar ese instrumento de forma admirable.

Cuando pequeño, Slavík comenzó a tocar violín, pero debido a que todos lo comparaban siempre con su amigo que era mayor y tocaba mejor, a sus 12 años de edad cambió el violín por el contrabajo. No obstante, según Slavík había contado en cierta ocasión, a la música le llevó su padre, ya que él personalmente soñaba con ser técnico o físico de profesión, o eventualmente deportista profesional. Consideraba que la música no era nada para él, porque había que ensayar ocho horas diarias y más.

Además de sus indiscutibles cualidades interpretativas, Jiří Slavík se dedica también a la composición. Bajo su nombre o el de las bandas con las que había colaborado fueron grabadas ya varias composiciones como Pastorale, en 2009, y Saudades, en 2014, así como álbumes enteros, entre ellos el ‘Autumn Tales’, realizado en cooperación con otros músicos checos, y que ganó el concurso por el Mejor Álbum del año 2016, organizado por la Radiodifusión Checa, y el premio ’Ángel’ de la música popular, en la categoría de jazz y blues, otorgado por la Academia Nacional de Música.

En 2016, tras regresar definitivamente a la República Checa, Slavík grabó un nuevo álbum, titulado ‘Mateřština’, o sea, Idioma Materno, lanzado al mercado a finales de ese año. En él optó por un camino musical totalmente diferente a lo que había hecho hasta ese entonces. En sus pensamientos regresó a su infancia, y con ayuda de su padre y de un amigo, experto en música popular, se lanzó a buscar sus raíces culturales.

Este empeño de Jiří Slavík lo llevó a componer obras modernas, al tiempo que utilizó en ellas elementos de la música popular o hizo arreglos de algunas melodías tradicionales. En el álbum, en el que también colaboró el conjunto folclórico Ondráš, el padre de Slavík, y en algunas composiciones canta su hermana, Jiří Slavík toca prácticamente solo las partes del violín, violonchelo, viola, contrabajo, clarinete, címbalo y piano.

Foto: F-IREFoto: F-IRE Al interpretar las canciones del nuevo álbum ante el público checo, suele suceder que una parte de los espectadores se levanta sin haber llegado el concierto ni a la mitad. Es que la música de Slavík es muy innovadora y para algunos incluso incomprensible, demasiado moderna. Pero los que se quedan y se dejan llevar por la música, quedan encantados con ella.

Algunos críticos musicales afirman que Slavík es un músico del futuro, y que la gente debe madurar para identificarse con el avance de los géneros musicales y entender a este intérprete y compositor. Añaden que en el caso de los compositores checos Leoš Janáček y Bohuslav Martinů tuvo que pasar también algún tiempo para que su música llegara a ser entendida e interpretada con mayor frecuencia.

Independientemente de ser sobre todo contrabajista, Jiří Slavík, es un músico multiinstrumentista y multigénero. El jazz moderno suele entrelazarlo frecuentemente con ritmos latinoamericanos o africanos, así como con el folclore de los países de Europa del Este.

Slavík vive en Praga y, junto de su trabajo concertista, imparte clases en la Academias Musical de Praga, HAMU y la de la ciudad de Brno, JAMU. En la República Checa, así como en el marco de sus actuaciones en el extranjero, ofrece igualmente conciertos de carácter educativo, destinados a los escolares.