Iša Krejčí imulsó el modernismo en la música

Un estilo melodioso, inspirado en la obra de Wolfgang Amadeus Mozart y la tradicional música popular checa, es lo que caracteriza la música de Iša Krejčí.

Iša Krejčí, foto: Archivo de la Filarmónica ChecaIša Krejčí, foto: Archivo de la Filarmónica Checa El compositor y director de orquesta Iša Krejčí provenía de una familia con ricas tradiciones culturales. Su padre fue un respetado filósofo de Praga, y también otros familiares tenían una profunda relación hacia la cultura. Dicho sea de paso, la hermana de Krejčí se casó con el renombrado pintor checo Emil Filla.

El nombre Iša, viene de František, Francisco en español. Debido a que en la familia de Krejčí había muchos Franciscos, al futuro compositor comenzaron a decirle desde pequeño Išek y más tarde Iša. A este nombre se acostumbró de tal manera que continuó utilizándolo por el resto de su vida.

La admiración por Mozart

Wolfgang Amadeus MozartWolfgang Amadeus Mozart Iša Krejčí nació en julio de 1904 en Praga. Entonces Bohemia formaba parte todavía del imperio Austro-Húngaro. Desde pequeño le atraía la música y aprendió a tocar violín y piano, y en el liceo dirigía un coro estudiantil, compuesto de sus colegas de clase. A sus 13 años de edad fue a ver cierta vez el espectáculo ‘La Flauta Mágica’ de Mozart al Teatro Nacional de Praga, y la música de ese compositor le encantó de tal manera que siguió inspirándose parcialmente en ella durante toda su carrera profesional.

Al terminar el liceo, Krejčí estudió historia y musicología en la Universidad Carolina y junto con ello piano, composición, y dirección de orquesta en el Conservatorio de Praga. Una de sus primeras composiciones de cámara fue la obra ‘Divertimento-Casación’ para flauta, clarinete, trompeta y fagot, del año 1925. Ésta surgió mediante la unión de varias obras de menor tamaño, porque Krejčí necesitaba urgentemente presentar en público algo nuevo.

Los primeros pasos en la vida profesional

‘Alboroto en el Éfeso’‘Alboroto en el Éfeso’ Al finalizar los estudios, Krejčí fue a trabajar de director de orquesta al Teatro Nacional de Bratislava y más tarde pasó al Teatro Nacional de Praga. Debido a que esta labor estaba mal remunerada, Krejčí se ganaba dinero enseñando a jóvenes cantantes y músicos. En 1934 le fue ofrecido el puesto de director de sonido en la Radiodifusión Checoslovaca, donde se quedó hasta el fin de la Segunda Guerra Mundial en 1945, aprovechando ese período también para componer.

Después de la guerra Krejčí encabezó la ópera del teatro de Olomouc, donde estuvo hasta el año 1958. Durante su estancia en Olomouc Krejčí compuso su obra maestra, la ópera cómica ‘Alboroto en el Éfeso’.

De regreso al Teatro Nacional de Praga

En 1958 Iša Krejčí retornó al Teatro Nacional de Praga. A pesar de tener grandes éxitos como compositor y en su vida profesional en general, seguía siendo una persona muy humilde, lo que muchos apreciaban en él.

La tumba de Iša Krejčí y su familia, foto: David Sedlecký, CC BY-SA 3.0La tumba de Iša Krejčí y su familia, foto: David Sedlecký, CC BY-SA 3.0 Además de Mozart, la armonía de cuya música enriqueció con elementos nuevos, modernos, Krejčí buscaba inspiración en la obra del clásico de la música checa, Federico Smetana y en la música popular de las distintas regiones de Checoslovaquia. No obstante, en la música de Krejčí es palpable su carácter típicamente modernista, al tiempo que de sus composiciones se siente humor, así como esperanza de un buen futuro.

Pero a veces también tristeza. Esto cuando Krejčí reflejó en su obra una vivencia personal trágica. Entre 1951 y 1952 tuvo que superar el dolor por la trágica muerte de su esposa, y sus sentimientos los plasmó en las ’14 variaciones a la canción Buenas Noches’.

Las composiciones de mayor éxito de Iša Krejčí son, además de la ópera mencionada anteriormente, sus sinfonías, algunas de sus composiciones de cámara y obras orquestales, entre ellas la Serenata para Orquesta de 1950.

Iša Krejčí falleció en marzo de 1968 a la edad de 63 años y yace sepultado en la tumba familiar, en el cementerio de Střešovice, en Praga, junto a su hermana, la pintora Hana Krejčová Fillová, y el esposo de ésta, el pintor Emil Filla.