El ‘pequeño gran hombre’ Emil František Burian

Le apodaban ‘pequeño gran hombre’ y realmente, sus actividades formaban un gran espectro. Emil František Burian era poeta, cantante, actor, compositor, dramaturgo y director, además de educar a toda una generación de actores. Burian dejó profundas huellas en el teatro checo, pero esta vez dedicaremos atención a su trabajo de compositor.

Emil František Burian, foto: APF ČRoEmil František Burian, foto: APF ČRo La vida de Emil František Burian fue bastante agitada y hubo en ella varios cambios bruscos. Burian provenía de una familia artística de la ciudad de Pilsen, y quizás precisamente a ello debía su gran talento y fantasía sin fronteras y fin. Su padre era cantante de ópera y su madre profesora de canto. El joven Burian estudió en un liceo de Praga, del que posteriormente pasó al Conservatorio, que terminó en 1927.

Durante sus estudios comenzó a escribir música, dando sus primeros pasos en el género clásico. En 1926 compuso por ejemplo ‘La suite americana para dos pianos’, cuyo fragmento les ofrecemos a continuación.

Emil František Burian colaboraba a la vez con el llamado Teatro Liberado, considerado uno de los más progresistas en aquel entonces. En 1933 Burian creó su propio teatro llamado D 34. Las obras, escritas y dirigidas por él eran innovadoras y su teatro pasó a ser uno de los más concurridos.

Burian participaba en todo, desde el guion y la música, hasta la dirección de la puesta en escena. Fue una persona de baja estatura, pero sabía ganarse el respeto de los demás. Era un jefe muy exigente y a veces hasta déspota. Le atraían sobre todo los temas políticos, siendo de orientación de izquierda. A sus 19 años de edad, en 1923, entró por convicción en el Partido Comunista, lo que marcó su posterior actividad artística que a veces tenía carácter de propaganda política.

Las obras musicales de Burian eran de los más diversos géneros

En los año 30 Burian creó el conjunto de canto y baile Voiceband, con el que actuaba como intérprete de música jazz. Comenzó a componer música para las nuevas películas nacionales, así como canciones del género blues, siendo una de las más populares la titulada ‘El cactus peludo’ (Chlupatý kaktus), con la que se presentó también como intérprete.

Además del género blues y jazz, Burian compuso varias óperas, como ‘El Maestro Ipokras’ (Mistr Ipokras), ‘Antes de la salida del Sol’ (Před slunce východem) y ‘Maryša’.

El milagro de sobrevivir los campos de concentración nazis y el ataque al crucero Cap Arcona

En 1941 Burian fue detenido por la Gestapo por su actividad política, y el resto de la Segunda Guerra Mundial lo pasó en los campos de concentración nazi de Terezín y de Dachau Neuengamme. En mayo de 1945 logró salvarse de milagro y en medio de dramáticas circunstancias del crucero alemán Cap Arcona, en cuyos interiores perdieron la vida 4.500 prisioneros de los campos de concentración nazis, tras el ataque perpetrado contra esa embarcación por la Real Fuerza Aérea británica.

Después de la guerra, Burian creó otros dos teatros, el D 46 y D 47, al tiempo que encabezó otro escenario en Brno, así como el Teatro de la Opereta del barrio de Karlín, en Praga. Se puso a estudiar arquitectura, escribía para la Radio y la Televisión y componía tanto temas de blues y jazz, como clásicos. En ese periodo compuso, entre otras obras, el ‘Cuarteto para Cuerdas N°4’.

Además del arte, a Burian le atraía la política

Poco después Burian entró en la política y, al asumir en 1948 el poder los comunistas, fue electo diputado de la Asamblea Nacional por ese partido, cargo que ejerció hasta 1954. En sus teatros promovía las obras del llamado realismo socialista, al tiempo que aprovechaba elementos nuevos, para crear un teatro moderno y más ágil. Comenzó a utilizar en sus piezas metáforas como parte principal de expresión, poesía, y también diversos símbolos. Todo esto sigue siendo utilizado hasta el presente.

Tras regresar de una visita a la Unión Soviética en 1958 y bajo la influencia de la crítica de Nikita Jruschov a la política del gobierno de Iósif Stalin y las prácticas utilizadas por él contra sus adversarios, Burian sometió en un discurso en el Castillo de Praga a una profunda autocrítica sus posturas políticas, así como su trabajo en el teatro.

Falleció poco después, el 9 de agosto de 1959 en un sanatorio, bajo circunstancias no esclarecidas hasta el presente, supuestamente por fallo hepático.