Gustav Meyrink, escritor de la Praga fantástica

Una vieja leyenda narra que en la Callejuela de Oro se halla una casa que se aparece sólo en días de niebla y pueden contemplarla apenas aquellas personas que hayan nacido un domingo. La gente llama aquel sitio "El muro de la última farola".Quien llega al lugar de día ve sólo una gran piedra gris detrás de la cual una pendiente escarpada cae al Foso de los Venados. La leyenda de la casa invisible, situada cerca del Castillo de Praga, la cuenta el escritor alemán Gustav Meyrink en su novela más famosa, "El Golem", publicada en 1915. Gustav Meyrink vivió en Praga durante veinte años. En sus novelas y cuentos praguenses, escritos en una refinada prosa, la capital checa es escenario de sucesos fantásticos y misteriosos, con ingredientes esotéricos.

Gustav Meyrink fue en su tiempo uno de los autores más leídos. Sobre todo su novela "El Golem", que se inspiró en una vieja leyenda sobre un ser artificial, creado en la judería de Praga a finales del siglo XVI, constituyó un gran éxito.

En la Alemania nazi los libros de Meyrink fueron prohibidos. En un Estado totalitario no tenían cabida las obras de un autor que advertía del peligro de los movimientos colectivistas que sofocaban a la personalidad humana individual.

En la doctrina nazi jugó un importante papel el antisemitismo. Al contrario, a Meyrink le atraía la milenaria cultura hebrea y los misterios de la cábala. En la novela "El Golem" inmortalizó a la desaparecida judería praguense y dotó a dos personajes de la novela- el judío Hilel y su hermosa hija Miriam- de profunda sabiduría.

Después de la Segunda Guerra Mundial los libros de Meyrink fueron redescubiertos primero por psicólogos, como Carl Gustav Jung, y a partir de los años 70 por los amantes de la ficción fantástica.

En la Checoslovaquia comunista acceder a los libros de Meyrink fue bastante difícil. El autor que escribió que "vivimos sólo para el perfeccionamiento de nuestra alma", no era aceptable para los ideólogos materialistas.

Las obras de Gustav Meyrink volvieron a editarse en este país en los años 90, tras la caída del totalitarismo. Redescubrir a este autor es una asignatura pendiente para los checos. Praga se presenta exclusivamente como la ciudad de Franz Kafka, y es incomprensible que no utilice para su promoción en el mundo también a la personalidad de Gustav Meyrink, un hombre fuera de lo común, que pasó en Praga una etapa decisiva de su azarosa vida.

Gustav Meyrink nació en 1868 en Viena, hijo de una actriz de la corte bávara de Múnich. El padre, ministro del rey de Wurtemberg, se negó a legitimarlo.

Del niño cuidaron primero los abuelos maternos, una familia acomodada, residente en Hamburgo. Posteriormente acompañó a su madre que actuó sucesivamente en varios teatros centroeuropeos. Así, el muchacho estudió escuelas de Múnich, Hamburgo y, a partir de 1883, de Praga.

'El Golem''El Golem' En 1885 terminó el contrato de la madre de Meyrink con el Teatro Alemán de Praga y la actriz se marchó de la capital checa, dejando allí a su hijo de diecisiete años.

El joven hizo en Praga los exámenes de bachillerato, cursó la academia comercial y durante un año trabajó como practicante en una empresa de exportación. Después fundó con un pariente del poeta alemán Christian Morgenstern una casa bancaria.

Gustav Meyrink se incorporó pronto a la vida social de la comunidad alemana de Praga. Se daba aires de dandy y era un conocido deportista. Destacaba en la esgrima y el tiro, y según algunos testigos condujo el primer automóvil que recorrió las calles de la capital checa. Fue un notable campeón del club de remo Regata.

Ya como banquero mantenía contactos con la joven generación de artistas alemanes de Praga. Le unía con ellos, entre otros, el amor a la vieja Praga.

El escritor relataría más tarde que su vida en la juventud transcurrió bajo el signo de los romances amorosos, el ajedrez y el remo, hasta que se produjo un sorprendente giro.

Agobiado por una profunda depresión resultante de una vida sin sentido, quiso matarse. Cuando ya acercaba a la sien el revólver, escuchó un crujido de papel. Alguien había tirado por debajo de la puerta un delgado folleto titulado "Sobre la vida póstuma".

El joven banquero pasó toda la noche leyendo sobre los célebres médiums de la época, dotados de facultades paranormales, como la de ponerse en contacto con personas ya fallecidas. En aquel momento empezó el interés de Gustav Meyrink por las ciencias ocultas. Sin embargo, con el tiempo denunciaría el espiritismo como una peligrosa peste.

En 1891, cuando tenía 23 años, Gustav Meyrink fundó en Praga una logia teosófica, cuyos miembros se proponían lograr la armonía entre la religión, la ciencia y la filosofía, impulsar la confraternización entre todas las razas y pueblos con el fin de constituir una familia espiritual, y erradicar el mal del mundo. A dicha logia pertenecían también destacadas personalidades checas, como el escritor Julius Zeyer.

Durante toda su posterior vida, Meyrink estudió apasionadamente distintas doctrinas místicas y secretas, y en cierta etapa de su estancia en Praga se dedicó incluso a la magia. Su búsqueda espiritual le llevaría más tarde a adherirse al budismo.

Meyrink inició su carrera literaria enviando relatos a la revista ilustrada Simplicissimus, de Munich. El primer cuento, que se titula "El soldado caliente", tiene un protagonista checo de apellido Zavadil.

El cuento fue publicado en 1901 cuando empezaba para el banquero y escritor en ciernes un período crítico. Sus últimos años en Praga serían ensombrecidos por injustos agravios.

Todo comenzó por un desagradable incidente. Un hombre insultó públicamente a Filomena Bernt,una mujer con la cual Meyrink mantenía una relación tras el fracaso de su primer matrimonio. El joven banquero desafió al autor de la ofensa pero éste se negó a batirse en duelo con un hijo ilegítimo y demandó a Meyrink por presunto delito de ultraje al honor.

El tribunal dictó una sentencia condenatoria contra Meyrink. Antes de que pudiera recurrir la sentencia, fue arrestado. La policía recibió la denuncia de que Meyrink habría cometido una estafa en su banco.

A pesar de las minuciosas investigaciones y el registro en la casa bancaria de Meyrink, la policía no encontró pruebas de la presunta malversación. El banquero fue absuelto de la acusación de estafa, pero inmediatamente volvió a la prisión porque entretanto fue confirmada la condena a quince días de cárcel por el supuesto ultraje a la honra.

Así terminó definitivamente la carrera de banquero de Gustav Meyrink, y su banco cerró las puertas en 1902.

En 1904 Meyrink dejó Praga para siempre. Pero se llevó en la mente las singulares y asombrosas leyendas y mitos que encerraban los muros de los antiquísimos palacios de Malá Strana y de Hradcany, y las tortuosas callejuelas de la judería praguense.

Lejos de la capital checa, Meyrink recrea la Praga fantástica en sus novelas "El Golem" y "La noche de Valpurgia". En esta última obra, publicada en 1921, el escritor describe un levantamiento popular que sacude los viejos palacios de Malá Strana y la muchedumbre enloquecida desencadena una implacable caza a las víctimas.

Meyrink presentía que el siglo XX sería escenario de grandes cataclismos sociales. En los años 20 no compartía la confianza en la solidez de la democracia europea. Falleció en 1932. Un año después llegó al poder en Alemania Adolf Hitler.