Fotografía histórica del Taller Sechtl de Tábor

¿Les encanta, amigos, hojear los álbumes con las fotografías de las vacaciones o de las fiestas familiares? El archivo de la familia Sechtl de Tábor, en Bohemia del Sur, alberga más de 13 mil ejemplares de estos silenciosos testigos de los momentos felices de los tiempos remotos.

Marie Sechtlová (Foto: Martina Schneibergova)Marie Sechtlová (Foto: Martina Schneibergova) Desde hace unos años los Sechtl se esfuerzan en poner al alcance del público el valioso legado de uno de los más antiguos talleres de fotografía en Bohemia, que incluye retratos de los compositores Josef Bohuslav Foerster y Oskar Nedbal, imágenes de paisajes de las tierras checas y del exterior, de máquinas que se usaron hace cien años, así como de los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936.

El fundador del taller, Ignác Josef Sechtl, se interesó por la fotografía desde muy joven. Nació en una fecha simbólica en el año 1840, relata Marie Sechtlová.

"Decimos que fue concebido con la fotografía. La fotografía fue presentada por primera vez oficialmente en París en 1839 e Ignác Sechtl nació exactamente nueve meses después".

En 1865 Ignác Sechtl recibió un certificado de fotógrafo y abrió un taller en Kladno, en Bohemia Central. Luego se trasladó a Praga, pasó por Písek y Pilsen hasta que en 1876 se instaló definitivamente en el sur de Bohemia, en Tábor.

Museo del Taller de Fotografía Sechtl (Foto: Martina Schneibergova)Museo del Taller de Fotografía Sechtl (Foto: Martina Schneibergova) "Desde que abriera su taller en Tábor se dedicó con gran diligencia a su oficio archivando todas las tablas fotográficas de modo que nos dejó realmente un tesoro. He pensado que las imágenes podrían gustar también a los ciudadanos de Tábor de hoy".

Así nació en dos salas subterráneas de una pequeña confitería ubicada en la Plaza de Mikulás de Husa en el centro de Tábor el Museo del Taller de Fotografía Sechtl.

"Debido a que no podemos cansar a los ciudadanos de Tábor con las mismas fotografías cambiamos cada tres o cuatro meses la exposición. Es un trabajo tremendo porque siempre exponemos de 80 a 100 fotografías. Pero vale la pena".

Los que no tienen la oportunidad de viajar a Tábor, no se quedan privados de la vista de las hermosas fotografías históricas en blanco y negro, porque los Sechtl escanean sucesivamente su archivo y lo colocan en Internet. En su página web http://sechtl-vosecek.ucw.cz pueden ver en la galería virtual, por ejemplo, una de las primeras exposiciones organizadas en el Museo. Según explicó Marie Sechtlová, ésta presentó las imágenes de los primeros fotógrafos de Tábor del período entre 1857 y 1905.

"Antes de la llegada de Ignác Sechtl, trabajó en Tábor el fotógrafo Alexander Seik. Los dos colaboraron posteriormente acordando que cada uno mantendría su propio taller, pero las ganancias serían en común y las repartirían entre los dos. Cuando Seik se convirtió en alcalde de la ciudad, Sechtl reconstruyó su taller y administraba ambos".

Marie Sechtlová precisó que siempre intentan que las exposiciones recuerden algún aniversario relacionado con Tábor. Una de las muestras fue preparada con motivo del centenario de la construcción de la sala de la asociación de gimnasia Sokol.

"En Tábor había una gran sección de los sokols, que viajaban por todo el mundo. Cuando se celebraban los encuentros de Sokol iban a Yugoslavia, Polonia, etc. Y de todos estos eventos tenemos fotografías, puesto que Ignác Sechtl tenía como socio a Jan Vosecek, que era un sokol entusiasmado y no podía faltar a ninguna actividad importante. Como lema de la exposición elegimos las siguientes palabras: ´¡Adelante, adelante, sube, sube, tú eres el ejemplo de nuestra fuerza y alcanzarás tu meta a pesar de cualquier tormenta!".

En las páginas web del taller Sechtl de Tábor pueden mirar también preciosas imágenes en color realizadas entre los años 1905 y 1915 por el fotógrafo ruso Serguei Mijailovich Prokudin Gorski.

"La fotografía en color estaba todavía en pañales. Cada fotógrafo experimentó con ella, también Ignác Sechtl hizo varios intentos, pero Prokudin Gorski dominaba una tecnología especial. Siendo alumno del químico Mendeleiev creó un nuevo procedimiento. Sacaba fotografías en blanco y negro a través de tres filtros de color: rojo, verde y azul. A través de los mismos proyectaba las imágenes en una pared, obteniendo fotografías en color".

Cuando Prokudin Gorski presentó su arte al zar Nicolás II, el monarca quedó tan impresionado que puso a disposición del fotógrafo todo lo necesario, incluyendo una vagoneta y un barco, para que pudiera fotografiar Rusia entera.

"Surgieron imágenes extraordinariamente interesantes de bellas iglesias, paisajes, de la naturaleza, pero también de personalidades famosas que gobernaron en distintas partes de Rusia, de presos, campesinos trabajando en el campo. En resumen, una imagen exacta de la Rusia zariana. Cuando ejecutaron al zar Nicolás II, el fotógrafo temía por su vida. Emigró a París, logrando llevarse una parte de sus negativos".

Serguei Mijailovich Prokudin Gorski murió casi olvidado, pero afortunadamente sus negativos fueron descubiertos por norteamericanos que compraron el archivo de su familia y lo digitalizaron. El nieto de la señora Sechtlová, Jan Hubicka, encontró las imágenes en Internet, con permiso de la Biblioteca del Congreso estadounidense las imprimió y expuso en Tábor.

Otra curiosa revelación fotográfica se refiere directamente al archivo de los fotógrafos Sechtl. Hace poco la señora Marie Sechtlová, la hija, descubrió sus lazos de parentesco con la destacada escritora del realismo checo, Bozena Nemcová.

"El esposo de Bozena Nemcová vivió en Tábor. Su hijo Karel cuidó del jardín botánico local pasando a ser posteriormente director del Instituto de Pomología de Praga. Fue el único hijo de Bozena Nemcová que tuvo descendientes. A todos ellos los fotografiaron, claro, los Sechtl. Aparte de ello, Karel Nemec se casó con la hermana de mi tatarabuela y además tuvo un hijo con mi tatarabuela. Pues, somos parientes muy cercanos y ahora tratamos de poner en orden el archivo de sus fotos. Espero que dentro de dos años podamos organizar una exposición".

La afición a la fotografía se hereda en la familia Sechtl de una generación a otra. Marie Sechtlová, la mayor, se casó con el nieto del fotógrafo Ignác Sechtl. A Josef Sechtl lo conoció en el liceo.

"Fue él quien me enseñó a amar la fotografía. Los domingos íbamos a pasear y enseguida el lunes me traía las fotos a la escuela, colocadas en un álbum al estilo de la estación en la que fueron sacadas. Por ejemplo, en otoño cortaba las fotos en forma de hojas. Mi esposo fue uno de los primeros fotógrafos en Checoslovaquia que realizó con distintas tecnologías imágenes en color de alto nivel".

La misma Marie Sechtlová se cuenta entre las destacadas fotógrafas de la "poesía de la vida diaria" de los años 60 del siglo pasado.

"Los años 50 en Checoslovaquia fue una época de ejecuciones, de la sublevación sangrienta en Hungría, todos se sentían un poco abatidos. Entonces surgió un montón de círculos de fotografía. Los que nos dedicábamos a la fotografía, nos dijimos que era una pena que la vida fuera tan triste y que podría estar mejor. Así que decidimos mostrar a la gente una realidad un poco patética buscando sólo cosas bonitas, caras humanas, curiosidades. Lo llamamos ´poesía de la vida diaria´. Yo unía las fotografías con los versos de Jan Noha, Frána Srámek, Jaroslav Seifert, Vítezslav Nezval, etc."

El Museo del Taller de Fotografía Sechtl de Tábor está abierto de lunes a viernes de 10 a 17 horas. Este lunes fue inaugurada una nueva exposición de imágenes de Italia de 1897 realizadas por uno de los fotógrafos más importantes del Imperio Austro-Húngaro, Frantisek Krátký. El Taller Sechtl lo pueden visitar también en Internet (http://sechtl-vosecek.ucw.cz). Les recomendamos hacerlo. Puede que encuentren una foto de un antepasado checo olvidado o de su pueblo a principios del siglo pasado.