Colectividad checa de Sáenz Peña inaugura un Museo de los Paisanos

Nadie sabe con exactitud cuántos checos viven en Presidencia Roque Sáenz Peña, pero dicen que es una de las colonias checas más grandes tras las fronteras de la República Checa. El 4 de noviembre se inaugura en una antigua escuela checa en esa ciudad, al norte de Argentina, un Museo de los Paisanos Checoslovacos.

Cuando Radio Praga visitó a finales de septiembre Presidencia Roque Sáenz Peña, poco recién se habían celebrado las elecciones de la nueva comisión directiva de la asociación de paisanos checoslovacos. Como nuevo presidente de la Unión Checoslovaca fue elegido Juan Cerny.

"Para mí es un gran honor porque con esto quiero recordar todo lo que, por ejemplo, hicieron mis padres cuando vinieron de Checoslovaquia. Porque ellos lucharon mucho por el bien nuestro, por el bien de los hijos, trabajaron para esta colectividad, así que es una obligación, un deber mío de volver, de colaborar con esta gente. Mis padres vinieron en el año 1939 desde Moravia, de Velké Bílovice".

Con mucho entusiasmo se lanzó al trabajo también la nueva pro-secretaria de la colectividad Stella Maris Barina.

Juan Cerny con su esposaJuan Cerny con su esposa"Estoy recién asumida en el cargo. Mi función es todo lo que es la parte de mensajes, cartas, computación, mails, y ese tipo de cosas que a la gente grande le cuesta más manejar. Mi mamá nació en la República Checa, mi papá no, él nació en Argentina, pero sus padres vinieron de Velké Bílovice. Hace 70 años aproximadamente que viven aquí en Sáenz Peña".

Stella Maris Barina y Juan Cerny nos sirvieron de guía mostrándonos con mucho orgullo la sede de la colectividad checoslovaca de Sáenz Peña.

El edificio se reconstruyó gracias a una subvención del Gobierno checo. Durante nuestra estadía estaban en plena marcha los preparativos para la instalación del Museo de los Paisanos Checoslovacos, que llevará el nombre "Jan Osicka", en homenaje a uno de los primeros colonos checos en Sáenz Peña.

"La reconstrucción empezó hace como dos o tres años atrás, donde funcionaba la vieja escuela checa, se refaccionó todo el edificio. Ahora damos clases de idioma checo y aparte se está haciendo en uno de los salones el Museo checo. Ya tenemos las vitrinas, tenemos los maniquís que van a tener los trajes checos (kroj). Aparte toda la comunidad checa colabora trayendo objetos que han traído de la República Checa sus padres o sus abuelos. Bueno, con eso se está formando el museo", explica Stella Maris Barina.

También en casa de Stella Maris podemos encontrar objetos procedentes de la vieja patria.

"Oh, sí. Tenemos bastantes cosas. Tenemos un ´kroj´ de mi mamá, de mi papá. Tenemos banderas, tenemos discos con música, tenemos cosas bordadas que han hecho mis abuelas. Tenemos muchas cosas que uno las guarda con mucho cariño".

Juan Cerny precisó que uno de los trajes tradicionales que se expondrán en el Museo de los Paisanos fue donado por el alcalde de Velké Bílovice. El próximo año será instalado en la exposición también un tocadiscos que llegó a Argentina en 1904. Juan Cerny lo está reparando en su taller. A ver si los paisanos podrán bailar junto a él un vals.

Lo primero que hicieron los colonos checos al radicarse en Argentina fue hacer caminos y construir escuelas. La escuela checa, que sirvió también como internado para los hijos de los checos residentes en el campo, se trasladó a otro edificio, pero sigue llevando el nombre del célebre pedagogo Juan Amos Comenio. Sin embargo, la enseñanza no ha desparecido del todo de la antigua escuela.

En uno de los salones ofrece clases de checo el maestro Jindrich Krous, enviado a Sáenz Peña por el Gobierno checo. Stella Maris Barina es una de sus alumnas.

"Las clases son lindas, dinámicas. Tenemos una parte de escritura, una parte de diálogo, de hablar, y una parte visual que es con películas que pasa el maestro y que tenemos que ir interpretando, traduciendo lo que va pasando en la película", dice Stella Maris.

Al lado del aula se encuentra una biblioteca que cuenta con más de mil tomos, algunos de ellos de más de 100 años de antigüedad. "Todos estos libros son valiosos para nosotros, porque son los libros de nuestros padres y abuelos", afirma Juan Cerny, quien, cabe agregar, habla un checo perfecto.

"Yo soy nacido acá y siempre conservé lo que me enseñaron mis padres, el idioma checo. Tuve la suerte de poder visitar el año pasado Praga para un curso de idioma checo".

La Unión Checoslovaca nació en 1913, prácticamente un año después de que se fundara Presidencia Roque Sáenz Peña. Actualmente cuenta con 190 socios.

"La Asociación es checoslovaca y seguirá siéndolo porque nosotros acá vivimos checos y eslovacos todos juntos. No tenemos ningún problema, porque hay matrimonios mixtos, éste es el caso mío, mi esposa es hija de eslovacos y viceversa. Y en la República Checa también tengo una prima que está casada con un eslovaco y vive en Eslovaquia. Así que creo que no hay motivos de decir: Bueno, nos separamos", opina Juan Cerny.

Estatuas de Milan Rastislav Stefánik y Tomás Garrigue MasarykEstatuas de Milan Rastislav Stefánik y Tomás Garrigue Masaryk La comunidad checoslovaca de Sáenz Peña vive en armonía con otras colectividades de inmigrantes.

"Las colectividades eslavas tenemos un paseo que se denomina Paseo de las Colectividades. Está en la Calle 2, que es una avenida muy linda que el gobierno municipal acondicionó para tal fin", destaca Juan Cerny.

La parte checa del Paseo de las Colectividades la dominan las estatuas de los fundadores del Estado Checoslovaco en 1918, Tomás Garrigue Masaryk y Milan Rastislav Stefánik, obras de la escultora argentina Vlasta Simek, procedente de una familia checoslovaca.

Al caminar por las calles de Presidencia Roque Sáenz Peña sentirán la presencia checa a cada paso. Basta con levantar la cabeza y mirar los letreros en los comercios o entrar en la iglesia local donde encontrarán la estatuilla del Niño Jesús de Praga junto a las imágenes de San Venceslao y de la Virgen María de Hostýn. Los ciudadanos de Sáenz Peña conocen a los descendientes de checos también gracias al coro que da conciertos en festividades del municipio. El repertorio es naturalmente checo, con excepción del himno argentino que se canta en español.

"Son temas antiguos que son muy conocidos por todos. Sukýnka (Faldita), Krásná pasacka (Zagala guapa), entre otras, son las más conocidas que nuestros padres, nuestros abuelos las saben. Uno empieza a cantar y canta toda la sala", dice Stella Maris.

Los paisanos checos también hacen teatro, apunta Stella Maris Barina Actualmente preparan una escenificación del Gran Cuento de Doctores, de Karel Capek.

 Niño Jesús de Praga Niño Jesús de Praga"En este momento lo que más necesitaríamos es formar un grupo de danza checa y si es posible eslovaca también. Bueno, hacemos todo tipo de entretenimiento, almuerzos, té, por ejemplo, con todos los integrantes de la colectividad y toda aquella persona que se quiera acercar a la colectividad", señala Juan Cerny.

A partir de este año los paisanos informan sobre sus actividades mediante un diario electrónico Checoslovaco en la página web www.checoslovaco.net. Además ponen en antena un programa radial, según precisa el presidente de la Unión Checoslovaca.

"Tenemos todos los domingos un programa que se llama ´La hora de las colectividades´. Y nuestro programa, que es de la Unión Checoslovaca, es transmitido desde las nueve y treinta de la mañana hasta las diez. El programa es musical, y también algunas noticias, así que con eso tenemos informados a nuestros asociados".