La Canción de la Juventud (1920)

Los Cien Éxitos de la República, el gran concurso para escuchas sobre la mejor canción checoslovaca hoy prosigue con una excursión al año 1920 con el tema titulado La Canción de la Juventud.

■ El 10 de enero se reunió en Londres por primera vez la Sociedad de las Naciones.
■ El 29 de febrero fue aprobada la Constitución de la República Checoslovaca
■ En 1920 la primera estrofa de la canción ‘Relampaguea sobre los Montes Tatra’ se convirtió en una parte del himno checoslovaco. Ese año fue creado el legendario títere Spejbl.

La vida tras la guerra volvió a la normalidad. Y sobre todo en los círculos culturales de Praga la atmósfera se fue poniendo bulliciosa. Surgían teatros, cabarés, la gente quería volver a disfrutar de la vida y divertirse.

El grupo de cabaré de Praga ‘El Siete Rojo’ vivió una época de auge creativo. El conjunto ampliado incluso fundó por un corto período una sucursal en la ciudad de Brno y emprendía viajes al campo para deleitar a los fans que no podían ir a las grandes ciudades.

Una de la plantas vivaces más conocidas, como solían llamarse entonces los éxitos, era la ‘Canción de la Juventud’ (Píšnička z mládí). El tema fue inspirado también por un paseo vespertino casual del letrista Eduard Bass y el compositor Jiří Červený tras una actuación de El Siete Rojo en la ciudad de Kolín.

Soňa Červená, foto: Aerofilms / ČTSoňa Červená, foto: Aerofilms / ČT Cómo averiguó el musicólogo Josef Kotek, ambos autores tuvieron la idea gracias a una fiesta de baile que seguían desde lejos efectuada en el restaurante local, al escuchar el estribillo de una canción interepretada allí. Entonces se dieron cuenta de que la fiesta ya no era para ellos, que había llegado una nueva generación.

Con la historia está relacionada una cosa curiosa. En una nota depositada en el archivo de El Siete Rojo, Jiří Červený agregó escribiendo a mano: “No es una canción sentimental, más bien incluye una resignación realista. Aunque Bass al escribir estos versos tenía 32 años, mientras que yo era un año mayor que él…”

Su canción, supuestamente conmemorativa, huele a nostalgia y sigue siendo un interesante documento generacional para nosotros. Tanto más cuando la interpreta, en una grabación antigua y acompañada de piano del propio autor, la hija de Jiří Červený, hoy la diva de ópera mundialmente conocida Soňa Červená.

¡Canción que amaba!
Si yo lo siento, yo lo sé
Que no estoy, que joven ya no soy
¡Que no soy, no soy joven jamás!

 

¡Voten su canción del siglo!