Un café a la salida del Camino Real de Praga

Al comienzo del Camino Real de Praga, es decir el recorrido por el centro de la ciudad rumbo al Castillo, por el que solían pasar los futuros reyes checos, se encuentra la Casa Municipal (Obecní dům). Este tesoro de la arquitectura modernista alberga otra de las cafeterías más distinguidas de la metrópoli checa.

Modernismo en la antigua sede de la Corte Real

La Casa Municipal (Obecní dům) y la Torre de la Pólvora (a la izquierda), foto: Filip Jandourek, ČRoLa Casa Municipal (Obecní dům) y la Torre de la Pólvora (a la izquierda), foto: Filip Jandourek, ČRo Justo al lado de la Torre de la Pólvora, de estilo gótico, encontrarán uno de los edificios más icónicos del modernismo praguense: la Casa Municipal, que alberga una de las cafeterías más emblemáticas del país.

Este lugar fue de gran trascendencia para los checos desde la Edad Media, según destaca el manager de este local, Tomáš Bílek.

“Originalmente se encontraba aquí la Corte Real, donde vivían los reyes checos. Hasta después de varios siglos la sede real se trasladó al Castillo de Praga. Más tarde surgió aquí un cuartel. Y después, cuando los habitantes de Praga desearon construir su propia casa representativa, derrumbaron el cuartel y construyeron este edificio”.

Kavárna v Obecním domě, foto: Ondřej TomšůKavárna v Obecním domě, foto: Ondřej Tomšů Las obras de construcción de la Casa Municipal comenzaron alrededor del año 1910 y en noviembre de 1912 fue abierto este edificio de un enorme valor artístico, ya que en su decoración participaron artistas de la talla de Alfons Mucha, Mikoláš Aleš, Karel Špillar y Max Švabinský, entre otros.

“Al entrar en la cafetería, en la pared de enfrente, verán una fuente con el relieve de una ninfa, del escultor Josef Pekárek. Tenemos aquí la iluminación original de František Křížík, que fue restaurada paulatinamente. Hay compartimentos de caoba revestidos de cuero. Pero las sillas y sillones son imitaciones, por supuesto. Los pocos muebles originales, que se han conservado, están guardados en el archivo”, señala el señor Bílek.

Un lugar trascendental para la independencia checoslovaca

La Casa Municipal, foto: Barbora KmentováLa Casa Municipal, foto: Barbora Kmentová En enero de 1918 la llamada Declaración de los Reyes Magos fue dada a conocer en la Casa Municipal de Praga. El documento redactado por altos representantes de la nación pedía la independencia para los checos y eslovacos y sentó las bases de Checoslovaquia, fundada posteriormente el 28 de octubre de ese mismo año.

“En las salas de la Casa Municipal prácticamente fue fundada la República Checoslovaca en 1918. No tenemos documentado qué personajes acudían regularmente a este local. No tenemos en las mesas escrito: aquí solía beber café el fulanito de tal. Pero naturalmente todos los personajes muy importantes de la vida política y cultural de entonces solían venir acá. Aunque no dispongo de la información concreta”, subraya Tomáš Bílek.

Un viaje a la época de entreguerras

Café en la Casa Municipal, foto: Hans Peter Schaefer / CC BY-SA 3.0Café en la Casa Municipal, foto: Hans Peter Schaefer / CC BY-SA 3.0 La cafetería de la Casa Municipal permaneció abierta desde su fundación y sobrevivió incluso la época del comunismo, cuando varios “locales burgueses” fueron cerrados sin compromiso.

“La cafetería permaneció abierta durante todo el tiempo. Muchos lugares de esta casa fueron cerrados después del Golpe comunista de 1948. El edificio se convirtió en la llamada Casa Representativa, con un restaurante. Pero la cafetería siguió funcionando aquí durante todo el tiempo”, indica el manager.

Los clientes pueden sentarse o en la planta baja o en la amplia galería situada en el primer piso. La capacidad total del local es de unas 150 plazas.

“Nosotros nos encontramos ahora en la planta baja. En el primer piso contamos con una galería del mismo estilo con compartimentos para unas 80 personas. La sala principal es un lugar muy claro, de mucha luz. Si uno se sienta aquí, la atmósfera lo traslada a los tiempos de la Primera República, a la época de entreguerras. Uno se lo imagina fácilmente. Por eso es un lugar muy fotografiado por los turistas”.

Pasteles hechos por Pastel

La Cafetería de la Casa Municipal tiene una amplia oferta de pasteles, aunque no cuenta con una especialidad típica propia.

Foto: Ondřej TomšůFoto: Ondřej Tomšů “No tenemos una especialidad concreta. Pero contamos, naturalmente, con nuestra propia pastelería. Es gracioso que nuestro pastelero en jefe se llame Dort, es decir Pastel. Ofrecemos generalmente unas 15 especies de postres, incluidos algunos sin gluten por ejemplo, aunque no tenemos algo tan típico como es el Sacher de Viena, por ejemplo”, menciona el manager.

Al visitar la cafetería vale la pena recorrer también toda la Casa Municipal, un edificio muy amplio que ofrece excursiones guiadas.

“En el piso subterráneo se encuentra un gran restaurante de Pilsen. En la planta baja, además de la cafetería, se halla un restaurante francés. En el primer piso está la renombrada Sala Smetana, donde toca la Orquesta Sinfónica de Praga. Después hay aquí muchas otras salas donde se efectúan diferentes eventos de la vida cultural y social, desde conferencias, congresos, conciertos y fiestas hasta concursos de belleza, etc. Así como cada ciudad grande tiene su centro cultural, pues esto es la casa cultural de los praguenses”, sugiere el señor Bílek.

No hace falta recordar a los aficionados al café que al llegar a Praga no deberían perderse la visita a la Casa Municipal, que alberga uno de los locales de estilo modernista más bellos a nivel europeo, sin duda.