La Semana Santa en Praga de la mano de los Agustinos

La Orden de los Agustinos atiende en Chequia a la comunidad hispanohablante, además de la checa y anglosajona. La Iglesia de Santo Tomás y el monasterio adyacente son los centros motores de una serie de actividades, tanto litúrgicas como sociales para las comunidades y el amplio público. Radio Praga habló con el padre Juan Provecho sobre las celebraciones de la Semana Santa y las actividades de la Orden en Praga.

La Iglesia de Santo Tomás y el monasterio adyacente, foto: VItVit / CC BY-SA 4.0La Iglesia de Santo Tomás y el monasterio adyacente, foto: VItVit / CC BY-SA 4.0 Conocida comúnmente como los Agustinos, la Orden de San Agustín es una de las mayores Ordenes Religiosa Mendicante de la Edad Media. A San Agustín se le considera uno de los más grandes teólogos del cristianismo.

Uno de sus grandes aportes fue lo que se conoce como la regla de San Agustín que no es otra cosa que un sistema de pautas para vivir la vida común, pero sin apartarse de la vida religiosa.

El Papa Inocencio IV formó la Orden de San Agustín en 1244 y en 1256 Alejandro IV la nombró orden mendicante. A partir de ese momento empezó a propagarse rápidamente por Europa.

Gracias a sus actividades pronto ocuparon un papel destacado en asuntos y vida eclesiástica, muy significativa fue su presencia en las universidades. Fueron los primeros misioneros católicos en Filipinas y las misiones de los Agustinos se expandieron por Centroamérica y América del Sur. Su labor fue fundamental en la fundación de la Universidad de México.

Los Agustinos llegaron a las Tierras Checas allá por el año 1262 invitados a Zaječov por el noble Oldřich Zajíc Waldek. Y ya en 1264 estaban presentes en el monasterio de la Virgen María construido gracias a Zajíc Waldek.

"Para el católico, la Semana Santa es la parte del año fundamental, porque celebramos los misterios de la muerte y de la resurrección de Jesús"

La celebración de la Semana Santa ha sido un buen motivo para conversar con el padre Agustino Juan Provecho, que a través de este programa especial de Radio Praga nos hablará de la importancia de esta época del año para los católicos.

En momentos en los que el mundo vive tiempos complejos, hemos pedido al padre Provecho que nos sirva de guía y nos explique los principales momentos de la celebración de la Semana Santa.

“Para el católico, la Semana Santa es, yo diría, la parte del año fundamental, porque celebramos los misterios de la muerte y de la resurrección de Jesús, que son los misterios centrales de la v ida cristiana. Empezando el domingo de Ramos, con la entrada triunfante de Jesús en Jerusalén y continuando con toda esa semana que cada día recuerda uno de los acontecimientos. Juan Provecho, foto: Škola sv. AugustinaJuan Provecho, foto: Škola sv. AugustinaA mí me gusta comenzar el miércoles, no el Jueves Santo. Es el día que le llaman del Miércoles de Judas, cuando Judas entregó al hijo del hombre, se puso de acuerdo con los sumos sacerdotes, cuándo y dónde se los iba a entregar”.

El padre Juan Provecho continuó la pormenorizada explicación haciendo referencia al significado del Jueves Santo.

“Continuando el Jueves Santo con los misterios de la última Cena de Jesús, cuando él se quedó con nosotros, es un poco la presencia de Jesús que quiso quedarse en el pan y en el vino. No solo con su presencia física, sino con su presencia del pan y del vino, que son las cosas más sencillas. Jesús se hace sencillo, que es la idea del pan y del vino. Y después pasando al Viernes Santo que es el día de la muerte de Jesús. Una cosa que llama mucho la atención, es la que me comentan mis amigos checos, qué cómo es posible que nosotros celebremos la muerte”.

Para los católicos la muerte de Jesús tiene un significado profundísimo, según subrayó Provecho y recordó que la Semana Santa es una celebración en la que después de la tristeza hay una gran alegría.

La muerte y la Resurrección

“La muerte para nosotros es un paso, o sea que recordamos la muerte de Jesús como un paso para la Resurrección. Y después celebramos el Sábado Santo, que es el Día del Silencio, el día del pensar cómo es vivir sin Dios, y después el día principal que es el Domingo de Resurrección, que celebramos que Jesús vive, que tenemos esperanza, o sea que Jesús resucitó y mi vida no tiene fin. Son los días fundamentales, son días de recogimiento, silencio y de alegría también. Porque los tres días de la Semana Santa no pueden ser de tristeza y sobre todo una palabra que encierra todos estos acontecimientos es la esperanza”.

“...los tres días de la Semana Santa no pueden ser de tristeza y sobre todo una palabra que encierra todos estos acontecimientos es la esperanza”

En las Tierras Checas la celebración de la Semana Santa está estrechamente vinculada con la fiesta de la fecundación, con la fiesta de la vida. El gran y único día de celebración había sido hasta hace dos años atrás el Lunes de Pascua.

El padre agustino Juan Provecho reconoce que al principio le resultó un tanto difícil de comprender. Mantiene la sensación de que en la sociedad checa prevalece la costumbre de celebrar el día después, según nos explicó

“Fue para mí un poquito difícil comprender estas tradiciones. El grupo checo, bueno la parte cristiana sigue celebrando el domingo y el lunes un poco la continuación, al igual que tienen en la Navidad y después también celebran el Día de San Esteban, que en nuestras acabó la Navidad y el día siguiente es un día de trabajo. Aquí parece que les gusta el día después. Es necesario darle algún sentido a ese día, porque aquí hasta hace poco la celebración comenzaba el sábado y seguía domingo y lunes. Ahora ya lo han ampliado un poquito y desde hace dos años, como bien sabemos han dado la posibilidad de tener el Viernes Santo libre también, de no trabajo”.

Los checos empiezan a celebrar el Viernes Santo y hay procesiones

Después de arduos debates y de muchos años de negociaciones, los políticos checos respaldados por la Cámara Baja aprobaron, ya hace dos años, que el Viernes Santo sea un día festivo, un día libre.

Semana Santa, Zaragoza, España, foto: Willtron / CC BY-SA 3.0Semana Santa, Zaragoza, España, foto: Willtron / CC BY-SA 3.0 Para los católicos se trata de un día muy importante, porque fue cuando Jesús murió en la Cruz. Ese día hay una serie de actividades y desde el puno de vista práctico, al no tener libre se dificultaba la asistencia de muchos feligreses a las celebraciones.

El hecho declarar libre el Viernes Santo representa un cambio importante, según Provecho ya que muchas personas se preguntan por qué, qué pasó ese día, y así muchos se enteran que se trata de una celebración católica. En este aspecto el padre subraya que el cambio es positivo y se nota.

“Yo lo he notado un poquito, sobre todo porque antes la gente, los cristianos, los católicos venían a las celebraciones y nos pedían que pusiéramos la celebraciones del Viernes Santo lo más tarde posible. A partir de las cinco, las seis en adelante. Cuando lo más tarde podría ser, según se dice que Jesús murió a las tres, cuatro. Entonces nos pedían que pusiéramos la celebración más tarde”.

“Lo intentamos hacer de una forma muy viva y activa, por ejemplo el Domingo de Ramos tenemos una procesión con el borrico desde la Iglesia del Niño Jesús de Praga hacia Santo Tomás”

En los países iberoamericanos la Semana Santa se ha celebrado y celebra como un culto público. Se trata de una actividad de puertas abiertas impensable sin las procesiones.

En la República Checa esta tradición no ha terminado de echar raíces, pero la Orden de los Agustinos poco a poco avanza en este camino y por quinto año consecutivo salen a las calles.

“Aquí en Santo Tomás yo creo que la Semana Santa es más de procesión, un poco el estilo y la influencia nuestra de los hispanohablantes. Lo intentamos hacer de una forma muy viva y activa, por ejemplo el Domingo de Ramos tenemos una procesión con el borrico desde la Iglesia del Niño Jesús de Praga hacia Santo Tomás, que es qué medio kilómetro. Después el día de la Resurrección tenemos la procesión del encuentro, aquí en el Monasterio. Por una parte sale la Virgen María, por otra parte Jesús resucitado y se encuentran un poquito dos imágenes que tenemos. El Viernes Santo salimos con el grupo de jóvenes, que ya lo vamos a hacer este año por quinta vez, al puente de Carlos y representamos el Vía Crucis”.

Domingo de Ramos, Praga, foto: Jana ŠustováDomingo de Ramos, Praga, foto: Jana Šustová Parece que una de las razones que mantiene a la sociedad checa, digamos, un poco paralizada para exteriorizar su Fe responde a los largos años de comunismo durante los cuales la Iglesia y demás congregaciones fueron perseguidas por la Policía Política, indica Provecho.

“El problema es que los checos tienen miedo todavía. El comunismo no ha terminado, sigue inconscientemente en sus memorias y cuando se les pide un poco vamos a salir a la calle, vamos a celebrar esta Semana Santa, que es una celebración, una manifestación pública, que creemos que Jesús ha muerto y ha resucitado, y que no tenemos miedo de decirlo. Aquí en Santo Tomás es el elemento específico el intentar salir, por lo menos el Domingo de Ramos, el Viernes Santo, con el misterio del Calvario, con las estaciones de la Cruz y el Domingo del Encuentro”.

La comunidad católica checa, que representa la minoría religiosa más numerosa del país, ha ido poco a poco ampliando sus actividades de cara a la sociedad.

Los medios de comunicación dedican mayores espacios a la Semana Santa

Un papel importante en esta dirección la representan los medios de comunicación públicos, como la Radio y la Televisión que cada vez emiten más programas relacionados con la Semana Santa.

“Tenemos muchas actividades no solo el tema de las celebraciones litúrgicas y las misas. ”

“Los últimos años, siempre en estos días, sobre todo el Jueves Santo, el Viernes Santo emiten bastante programación religiosa. Sobre todo películas con el tema de Jesús. Todo lo que emiten, no solo la televisión, sino la radio y otros medios, los periódicos. Una cosa curiosísima es que el periódico serio más vendido tiene el Miércoles Santo o el Martes Santo, dos o tres hojas sobre la Semana Santa y te pone además un información importante que es horarios y lugares de la celebración de la Semana Santa”.

Además de la mayor actividad del año, que es la Semana Santa, los Agustinos se dedican a las tres comunidades que atienden en Chequia.

“Tenemos muchas actividades no solo el tema de las celebraciones litúrgicas y las misas y demás. Tenemos tres comunidades, la comunidad checa, la de habla hispana y la comunidad anglosajona, intentamos ofrecer cursos de español, inglés, tenemos cursos de catequesis a todos los niveles, para jóvenes y adultos. Después tenemos las posadas y hay mucha gente que ha oído de estas tradiciones y viene y son parte de la comunidad”.

La escuela de San Agustín en Praga

La escuela de San Agustín en Praga, Foto: Škola sv. AugustinaLa escuela de San Agustín en Praga, Foto: Škola sv. Augustina Desde un principio, los Agustinos trabajaron por impulsar el servicio universal de las necesidades de la iglesia. Ya en la época medieval se esforzaron para hacer de Europa el hogar común del cristianismo.

A través de las actividades apostólicas y su sentido de universalidad sembraron el Evangelio por el mundo con la labor de destacados Agustinos entre los que se puede mencionar a Santo Tomás de Villanueva, obispo español, al checo Gregorio Mendel padre de la genética moderna o a Martin Lutero, que respaldaron la educación como parte central del ministerio de los Agustinos.

“Un proyecto que nos ha abierto mucho, creo que un poco es el futuro nuestro, es el tema del Colegio San Agustín, que tenemos en Praga 4 y que ya estamos funcionando por séptimo año. Intentamos dar una formación humana, una formación cristiana y una formación académica, que son los tres puntos importantes, tanto uno como el otro. Intentando educar a una nueva generación de cristianos y de buena gente. La escuela abierta para todo el mundo como un lugar de encuentro y de formación”.

La escuela de los Agustinos empezó con 13 niños, pero con el correr de los años se ha convertido en un centro educativo que crece de manera dinámica. Se trata de un centro vivo y activo de estudiantes, padres de familia, maestros y comunidad.

'Mateřská škola', foto: Škola sv. Augustina'Mateřská škola', foto: Škola sv. Augustina “Tenemos la “mateřská škola”, el colegio con educación infantil con 50 niños, y después tenemos este año desde primero hasta sexto de educación elemental, primaria. El próximo año tendremos séptimo y cada año iremos hasta el año 2024 que tendremos toda la escuela, lo que es la educación infantil, la primaria y lo que sería el bachillerato. En la escuela fundamental, en la primaria tenemos 122 niños, así que casi 173 niños”.

Emocionado con el tema de la escuela, al padre Agustino Juan Provecho casi se le escapa una información importante, según nos confesó. Resulta que este año, al igual que en años anteriores, viajará a Praga una famosa saetera de Sevilla con motivo de la Semana Santa.

“Invitar a los oyentes y a toda la gente de buena voluntad a que tenga unos días de Pascua para pensar un poquito, para recogerse un poquito, para también dar gracias por la vida”

“Una cosa importante que hemos empezado hace años, siguiendo un poco las tradiciones hispanas, o en este caso tradición española, es que va a venir una saetera de Sevilla, que ya ha estado el año pasado por aquí, María se llama. Va a cantar en nuestra Iglesia y en la catedral. Al cardenal Duka le encanta este tipo de música, este tipo de tradiciones”.

Como dijo al principio de este programa el padre Agustino Juan Provecho, la Semana Santa es la mayor celebración de los católicos, pero también un momento de alegría y reflexión para todos los que así lo deseen.

“Invitar a los oyentes y a toda la gente de buena voluntad a que tenga unos días de Pascua para pensar un poquito, para recogerse un poquito, para también dar gracias por la vida. Pues si encuentran un tiempo que se pasen por Santo Tomás, o por cualquier otro sitio, pero si son hispanohablantes aquí tienen su casa, en Santo Tomás y que celebren todo con nosotros”.

Al igual que antaño los Agustinos se mantienen firmes a sus principios y su misión sigue igual: enseñar y predicar, formar habilidades para enfrentar los tiempos que cambian, ofrecer ayuda a los más vulnerables de la sociedad. Con Dios podemos hacer lo imposible, lo inimaginable, lo imprevisible.