Chequia recuerda a T.G.Masaryk

Hace 80 años murió el primer presidente de la República Checoslovaca, T.G.Masaryk. Su legado democrático sigue vivo.

T.G.MasarykT.G.Masaryk El 14 de septiembre de 1937 en horas de la madrugada, la Radiodifusión Checoslovaca anunciaba a la población la siguiente triste noticia.

”El primer presidente de la República Checoslovaca, el Presidente Libertador, Tomáš Garrigue Masaryk, falleció en el palacio de Lány este martes, 14 de septiembre a las 3 horas y 29 minutos de la madrugada, a la edad de 87 años cumplidos”.

La información provocó una profunda tristeza en todo el país, a pesar de que se sabía que Masaryk estaba muy enfermo, por lo que había desistido a la presidencia de la República ya en diciembre de 1935. Cabe recordar además, que el título de ‘Presidente Libertador’ le había sido asignado a Masaryk por el Parlamento checoslovaco en reconocimiento a sus empeños por la ruptura con el imperio Austro-Húngaro.

El Parlamento checoslovaco asignó a T.G.Masaryk el título de 'Presidente Libertador', en reconocimiento a sus empeños por la ruptura con el imperio Austro-Húngaro y la creación de la República Checoslovaca independiente.

Su nombre estaba y sigue estrechamente vinculado con la independencia y la creación en octubre de 1918 de la República Checoslovaca, así como con el amplio desarrollo del país durante la llamada Primera República.

Las exequias de Masaryk se efectuaron una semana después de su fallecimiento. Comenzaron con las honras fúnebres en el Castillo de Praga bajo los tonos del coral de San Venceslao, y culminaron después de unas nueve horas en el cementerio de la localidad de Lány, a unos 60 kilómetros al oeste de Praga, donde fueron depositados los restos mortales de Masaryk y donde yacen hasta el presente.

La transmisión radial directa del funeral de Masaryk duró todo el día y la grabación que se conservó es uno de los reportajes más largos, y a cargo del mayor número de profesionales, realizado por la Radiodifusión Checoslovaca en los años 30 del siglo XX.

Para darles a conocer mejor a Tomáš Garrigue Masaryk, amigos, Radio Praga visitó el Museo de Lány que, fundado en el año 2003, lleva el nombre del primer presidente checoslovaco, y alberga una exposición dedicada a él. Su directora, Barbora Bednářová Šafránková, resaltó que Masaryk realmente era adorado por la nación.

El funeral de T.G.Masaryk, foto: Anton KajmakovEl funeral de T.G.Masaryk, foto: Anton Kajmakov ”Tomáš Garrigue Masaryk era reconocido, respetado e incluso adorado por la mayoría de la población. Sus funerales fueron un gran acontecimiento, y el primer aniversario de su muerte lo conmemoraron miles de personas. En los años de la Segunda Guerra Mundial y posteriormente durante el comunismo, se callaban los méritos de Masaryk por el Estado Checo. La Policía controlaba incluso quienes iban a depositar flores en su tumba”.

La situación mejoró alrededor del año 68, aunque un verdadero cambio se dio después de la Revolución democrática de 1989, cuando se registró un nuevo boom del interés por el legado de Masaryk.

La gente volvió a visitar su tumba, así como el Palacio Presidencial de Lány, su extenso jardín y otros lugares de esta localidad.

La exposición permanente en el Museo T.G.Masaryk en Lány está dividida en varias secciones. Es presentado como padre de familia, como profesor universitario. Se muestran sus actividades durante la Primera Guerra Mundial cuando ayudó a la formación de las legiones checoslovacas en el exterior, así como sus empeños por la formación del Estado independiente y luego en el cargo presidencial y durante sus últimos años de vida cuando se fue a vivir a Lány de forma permanente.

En la República Checa existen sólo dos museos dedicados a Tomáš Garrigue Masaryk, uno es el de Lány y el otro se encuentra en la ciudad de Hodonín, en su zona natal de Moravia.

Un presidente de origen humilde

Barbora Bednářová Šafránková, foto: Anton KajmakovBarbora Bednářová Šafránková, foto: Anton KajmakovIniciemos el recorrido por la exhibición, recordando que Masaryk nació en marzo de 1850 en el pueblo de Čejkovice, cerca de Hodonín, en una familia de escasos recursos. Su padre era cochero y su madre trabajaba de cocinera.

Desde su infancia Masaryk se interesaba mucho por ampliar sus conocimientos y le gustaba ir a la escuela. Gracias a ello recibió ayuda de sus profesores y posteriormente de otros mecenas para poder estudiar filosofía en Viena. Más tarde siguió sus estudios en Leipzig donde conoció a la estadounidense Charlotta Garrigue, con la que se casó en Nueva York en el año 1878. Tuvieron cinco hijos, pero una de las hijas falleció a pocos meses de nacer.

En la familia de Masaryk se centra la primera parte de la exposición en el museo de Lány, como explica su directora, Barbora Bednářová Šafránková.

Foto: Anton KajmakovFoto: Anton Kajmakov “En este lugar el visitante puede conocer a la familia de Masaryk, incluyendo sus cuatro hijos. Además de una reconstrucción del hogar de la familia, cuando a comienzos del siglo XX se asentaron en Praga, se pueden ver fotografías y objetos personales de Masaryk, como de su esposa e hijos. Entre la colección de mayor valor figuran los trajes de gala de Charlotta Garrigue Masaryk. En la mesa del comedor se indica dónde se sentaban los miembros de la familia, y los visitantes llegan a conocer asimismo las aficiones de cada uno de ellos, así como sus platos predilectos”.

Hay allí una de las vestimentas originales que usaba Masaryk para montar a caballo. Esta fue una de sus mayores aficiones, y el político a caballo es una de las imágenes más frecuentes que se conservan de él.

También a la entrada al Museo de Lány se encuentra un monumento ecuestre del primer presidente checoslovaco.

Pero cedamos nuevamente la palabra a Barbora Bednářová Šafránková, quien destaca la importancia que tenía para Masaryk su familia.

"Tomáš Garrigue Masaryk era reconocido, respetado e incluso adorado por toda la población", afirma Barbora Bednářová Šafránková, del Museo de Lány.

”La familia representaba para Masaryk la piedra angular, una isla de seguridad. Con su esposa Charlotta Garrigue tenía muy buena y firme relación, aunque su matrimonio fue poco tradicional para la época, ya que Masaryk provenía de una familia pobre del sur de Moravia y su esposa Charlotta provenía de Estados Unidos, de una familia bastante adinerada. Pero en su relación dominaba el amor y el entendimiento, y las diferencias de clase quedaban de lado. Cuando nacieron sus hijos, Masaryk ayudaba a cuidarlos, a cambiarles los pañales, lo que tampoco era corriente entonces. Fue un matrimonio moderno, en el que se respetaba la igualdad, lo que era algo único”.

En 1882 Masaryk fue nombrado profesor de filosofía de la Universidad Carolina de Praga. En 1890 entró en la política, siendo diputado del Parlamento imperial Austro-Húngaro, y defendía una mayor autonomía de las Tierras Checas. Emprendió varios viajes a Europa Occidental, y en 1915 planteó en Ginebra por primera vez en público la demanda de los pueblos checo y eslovaco por un Estado independiente.

El padre de la patria

Los años de la Primera Guerra Mundial Masaryk los pasó viajando por el exterior, visitó también Rusia y Estados Unidos, tratando de convencer a las mayores potencias de que apoyasen los esfuerzos por la independencia de los checos y los eslovacos, sostiene la directora del Museo T.G.Masaryk de Lány.

Foto: Anton KajmakovFoto: Anton Kajmakov ”Los visitantes pueden enterarse aquí cuáles fueron los países visitados por Masaryk durante esos cuatro años y se enteran que durante ese período Masaryk se convirtió en la personalidad más importante de la resistencia nacional en el exterior. Debemos mencionar igualmente a sus dos colaboradores más cercanos en los empeños por la independencia, Edvard Beneš y el eslovaco Milan Rastislav Štefánik, quienes también tuvieron grandes méritos por el surgimiento de la Checoslovaquia independiente”.

Hablando de la resistencia en el exterior y de la Primera Guerra Mundial, cabe mencionar el apoyo de Masaryk al surgimiento de las legiones checoslovacas. Estas formaciones militares creadas por voluntarios de Bohemia y Eslovaquia comenzaron a nacer en Francia, Italia y Rusia. En este último país ayudó a formarlas el propio Masaryk, recordó Barbora Bednářová Šafránková.

”Al mencionar a los legionarios, recordemos que su primera participación en combate fue en Rusia, en la batalla de Zborov, donde los soldados checoslovacos demostraron su valentía y habilidades militares. El aniversario redondo de esta batalla se conmemoró este año y aquí en el museo los visitantes pueden ver una maqueta del campo de batalla de Zborov”.

"La familia representaba para Masaryk la piedra angular, una isla de seguridad", indica la directora del Museo T.G.Masaryk de Lány.

Tras la revolución bolchevique en Rusia, los legionarios checoslovacos trataron de volver a su país, pero el camino a occidente estaba cerrado y tuvieron que regresar por ello a través de Siberia y Vladivostok, y de allí en barcos dando vuelta al mundo para llegar a casa.

En el Museo de Lány disponen de una maqueta de un vagón del tren en el que los legionarios viajaron a Vladivostok y que transformaron en una forma de Estado autónomo. Tenían en los vagones su propio banco y una panadería en la que fabricaban pan fresco. En otros dormían o se dedicaban a otras actividades.

En este viaje los legionarios pudieron contar con el apoyo de Masaryk. Más tarde sus miembros constituyeron la base de las Fuerzas Armadas checoslovacas y Masaryk, ya en el cargo presidencial, escogió a los mejores para formar la Guardia del Castillo de Praga, la sede presidencial.

Al frente de un nuevo estado

Entramos ahora en la sección del Museo de Lány que refleja los acontecimientos del año 1918, y el rol de Tomáš Garrigue Masaryk, señala Barbora Bednářová Šafránková.

Foto: Anton KajmakovFoto: Anton Kajmakov ”En octubre de ese año surgió la República Checoslovaca independiente. Ya el 18 de octubre Masaryk, apoyado por el presidente estadounidense Woodrow Wilson, había proclamado en la llamada Declaración de Washington la independencia de la nación checoslovaca y el 14 de noviembre, a pesar de que seguía en el exterior, fue electo primer presidente de este nuevo Estado. Las fotografías en esta sección documentan el regreso triunfal de Masaryk del extranjero el 21 de diciembre de 1918. Hay aquí asimismo muchas imágenes de los viajes que más tarde realizara Masaryk por el país y durante los que mantuvo encuentros tanto con ciudadanos comunes y corrientes, como con importantes personajes de la vida pública”.

En total cuatro veces Masaryk fue electo presidente checoslovaco, la última vez en 1934. Como habíamos dicho con anterioridad, en 1935 desistió por motivos de salud al cargo presidencial, en beneficio de su fiel colaborador, Edvard Beneš.

En los comienzos de su presidencia, Masaryk vivía con su familia en el Castillo de Praga, pero debido a que éste se encontraba en mal estado, se buscaba un palacio donde Masaryk pudiera descansar y pasar la temporada veraniega.

Los criterios fundamentales eran que el lugar no debía estar muy lejos de Praga y que debía ser accesible por ferrocarril, cuenta Barbora Bednářová Šafránková.

El 28 de octubre de 1918 surgió la República Checoslovaca independiente y T.G.Masaryk fue electo presidente de este nuevo Estado.

”Al final se decidía entre cuatro palacios, el de Průhonice, en las afueras de Praga, el de Brandýs nad Labem, el palacio de Smečno y el de Lány. La decisión quedó en Masaryk y, según sabemos, éste escogió el palacio de Lány. En 1921 el Estado Checoslovaco compró este palacio del siglo XVI, reconstruido más tarde en estilo barroco, de la familia de los nobles de Fürstenberk, junto con los campos y el coto vecinos. El inmueble fue transformado en sede presidencial veraniega, y como tal sirve hasta el presente”.

Masaryk quería mucho el palacio de Lány y, como señalara cierta vez, lo consideraba su verdadero hogar, prosigue la directora del Museo de Lány.

”Cuando en 1935 Masaryk abandonó la presidencia del país, le fue ofrecido que se quedara de por vida en el Palacio de Lány y él gustoso lo aceptó. Y fue Tomáš Garrigue Masaryk quien escogió el cementerio de Lány para ser sepultado allí después de morir. Junto a él fueron depositados en el cementerio los restos mortales de su esposa Charlotta y de dos de sus hijos”.

Durante el comunismo la tumba de la familia Masaryk en el cementerio de Lány se convirtió en símbolo de la democracia checoslovaca y la libertad.

Cine y caballos

Los historiadores indican que Masaryk fue una persona humilde que, a pesar de su cargo, nunca se las daba de importante, y seguía en contacto permanente tanto con otros políticos como con gente común y corriente.

De ello ofrece testimonios la última sección del museo, reservada a la estadía de Masaryk en Lány, y en la que el visitante llega a conocer también de las aficiones de Tomáš Garrigue Masaryk, según dice Barbora Bednářová Šafránková.

”Cuando hablamos de Masaryk y de sus aficiones, debemos mencionar al menos las dos más grandes. En primer lugar la equitación. Resulta interesante que Masaryk comenzó a montar caballo a una edad bastante avanzada, a sus 65 años, encontrándose entonces en el extranjero. Tuvo algunos problemas de salud y los médicos le recomendaron andar a caballo, lo que siguió practicando otros 20 años, hasta sufrir un derrame cerebral que lo dejó parcialmente paralizado. Y su segunda afición, de la que poco se sabe, fueron las películas. Fue un gran admirador del cine”.

Cuando Masaryk estaba en Lány, unas dos veces a la semana como mínimo el comedor del palacio era transformado en un cine, donde se proyectaban películas nacionales y extranjeras del más diverso género, desde documentales, comedias y hasta películas de aventuras.

A estas proyecciones Masaryk solía invitar tanto a sus amigos y políticos, como a la servidumbre del palacio y los habitantes de Lány. Simplemente no le gustaba seguir solo las películas.

El pecado de Masaryk

Masaryk impulsó el surgimiento de las legiones checoslovacas en el exterior, en Francia, Italia y Rusia, que se desempeñaron en los combates de la Primera Guerra Mundial. Más tarde sus miembros formaron la base de las Fuerzas Armadas checoslovacas.

En el propio final de la muestra del Museo T.G.Masaryk de Lány, se encuentra una vitrina, en la que están instaladas unas máscaras que reproducen el rostro del difunto T.G.Masaryk y de su esposa, así como las reproducciones en yeso de las manos de ambos, hechas por artistas nacionales.

La directora del Museo de Lány resalta que Tomáš Garrigue Masaryk fue uno de los políticos nacionales al que más quería y veneraba el pueblo checoslovaco.

”En su época, la mayoría de los ciudadanos, incluidos los de Lány, concebían a Masaryk de forma muy positiva. Pero naturalmente, fue un ser humano y como tal, tenía seguramente sus puntos débiles. Él mismo reconocía que pesaba sobre él un gran pecado y éste consistía supuestamente en que tomaba café después de almuerzo”.

Foto: Anton KajmakovFoto: Anton Kajmakov A fin de resumir todo lo anteriormente dicho, cabe decir que Tomáš Garrigue Masaryk tuvo méritos sustanciales por la creación del Estado Checoslovaco independiente y el ulterior desarrollo socio-económico del país.

En sus tiempos Checoslovaquia fue un Estado autárquico con una industria avanzada y un firme sistema financiero. Además, fue un país bastante avanzado también en otros aspectos, en el que existía la igualdad de género y donde las mujeres obtuvieron el derecho a voto, lo que no era muy común en aquellos tiempos en el mundo.

Una de las hijas de Masaryk fue la primera presidenta de la Cruz Roja Checoslovaca y fundadora de los primeros centros de reposo para niños con problemas de salud en este país. También fue respaldado el desarrollo de la agricultura.

Al abandonar T.G.Masaryk en 1935 la presidencia de la República por motivos de salud, el Gobierno le ofreció vivir en el palacio de Lány. Pasó allí los últimos años de su vida, hasta su fallecimiento el 14 de septiembre de 1937.

En el Museo de Lány hay también réplicas de aviones fabricados entonces en Checoslovaquia, de productos textiles y otros. Y, como a Masaryk le gustaba viajar en tren, y por ferrocarril realizaba igualmente sus viajes al exterior, fue reconstruido el vagón en el que solía viajar. Pero ése no se encuentra en Lány, sino en el Museo del Ferrocarril, en el cercano pueblo de Lužná.

Después de la muerte de Masaryk, el palacio de Lány quedó abandonado por largos años, con excepción del periodo de la Segunda Guerra Mundial, cuando vivió en él el entonces presidente del Protectorado de Bohemia y Moravia ocupado por los nazis, Emil Hácha.

Hasta después de la Revolución de Terciopelo de 1989 el palacio volvió a servir como sede presidencial veraniega, siendo aprovechado tanto por el líder de la revolución y posterior presidente, Václav Havel, como por sus sucesores, Václav Klaus y Miloš Zeman.