Nueva legislación favorece la tradicional matanza del cerdo

Los productos derivados de la matanza del cerdo podrán ser repartidos de forma prácticamente arbitraria, según una nueva normativa del Ministerio de Agricultura.

Foto: Lenka ŽižkováFoto: Lenka Žižková Las autoridades veterinarias se han plegado a la nueva enmienda legislativa que ha realizado el Ministerio de Agricultura checo y que amplía el círculo de personas al que pueden repartirse los productos cárnicos derivados de la matanza del cerdo realizada de forma tradicional. Antes de noviembre solo podían recibir la carne los familiares del propietario del animal.

Las matanzas domésticas de cerdo han ido disminuyendo en los últimos tiempos. Cada vez menos personas tienen interés en morcillas, cabeza de cerdo cocida o galantina obtenidas a partir de esta celebración tradicional. De acuerdo con estimaciones del Ministerio de Agricultura el pasado año en la República Checa fueron sacrificados 100.000 cerdos en la misma casa de los ganaderos, hace una década eran 190.000.

La nueva enmienda también es favorable a las personas que poseen una casa de huéspedes y una granja. Hasta el momento, los visitantes no podían ofrecer alimentos producidos a partir de su propia producción. La prohibición ya no es válida, con lo que se contribuirá al desarrollo del turismo rural y de experiencias en la granja, cree el director del Departamento de Higiene y Salud Pública Veterinaria de la Administración Veterinaria Estatal Jan Váña:

Foto: Jaroslava Indrová, ČRoFoto: Jaroslava Indrová, ČRo "Fue la presión, en particular del agroturismo. Un criador de gallinas que en la actualidad ofrece alojamiento y ofrece a sus huéspedes el desayuno, el almuerzo y la cena, no podía usar huevos de sus propias gallinas para preparar estos platos y tenía que comprarlos. No tiene sentido. Así lo permitimos y al mismo tiempo hemos ganado la competencia de supervisar estos restaurantes".

Los agricultores también pueden ofrecer sus productos a otros establecimientos. Los vendedores ya no están limitados a distribuirlos solo en la región donde residen. En los mercados también aparecerá la carne de los animales cazados por los cazadores. Se trata principalmente animales pequeños, como liebres o faisanes.