Economía checa Kofola, la versión checa de Coca Cola

04-02-2003 | Pavla Jedlickova

En los años sesenta y setenta fue la marca que representaba un soplo de libertad en el régimen totalitario checoslovaco. Después del fin del comunismo, en 1989, desapareció del mercado. En los últimos cuatro años registra un retorno triunfal. Kofola, la versión checa de Coca Cola, es todo un éxito.

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Kofola fue descubierta a principios de los años sesenta por un grupo de científicos checos encargados de inventar cómo procesar la cafeína que surgía durante la torrefacción del café, explica Bretislav Kolácek, de la empresa Santa Nápoje, productora de Kofola.

"Así surgió, en 1962, el jarabe denominado "Kofo", el componente más importante de Kofola. Además, este refresco contiene otros componentes. ¿Cuáles? Perdonen, no se los puedo decir porque la receta de Kofola es un secreto estrictamente vigilado".

¿En qué difiere Kofola de la Coca Cola y la Pepsi Cola?

"En dos cosas. Primero, tiene una tercera parte menos de azúcar y un cincuenta por ciento menos de cafeína. Y segundo, a diferencia de la Coca Cola y la Pepsi Cola, Kofola se produce completamente de manera natural, contiene extractos de unas catorce hierbas. Estos dos factores hacen que en nuestra estrategia de venta podamos ofrecer Kofola incluso a los consumidores que prefieren el estilo de vida sano".

¿Qué significó Kofola para la población checa bajo el antiguo régimen totalitario?

"En primer lugar representó una alternativa de la Coca Cola norteamericana que, siendo el producto procedente de un país imperialista, no se importaba a la Checoslovaquia comunista. En fin, Kofola imitó el estilo de vida occidental, tan anhelado y tan inaccesible para la aplastante mayoría de los checos. Y hay otro factor que le convirtió en un objeto de culto: tenía un sabor y un aroma diferentes de las demás limonadas vendidas en Checoslovaquia por aquél entonces".

¿Cuál fue el destino de Kofola tras el derrumbe del régimen comunista?

"Casi desapareció del mercado. Los consumidores checos optaron masivamente por lo que no habían tenido durante décadas anteriores, es decir, por las dos marcas globales, Coca Cola y Pepsi Cola, rechazando todo lo que les conmemoraba la época comunista. Pero luego, en los dos últimos años de la década de los noventa, se estrenaron dos retro filmes, "Rebeldes" y "Pelísky", cuyo argumento se desarrolla precisamente en los años sesenta y que despertaron una ola de nostalgia entre la población".

La empresa Santa Nápoje lanzó en ese período una acertada campaña publicitaria que con su eslogan "Hay algo que no debe olvidarse" supo aprovechar perfectamente la retro moda. Kofola renació.

 

Kofola ocupa el cinco por ciento del mercado checo de refrescos, su cuota en el mercado de bebidas tipo Coca Cola alcanza hasta el veinte por ciento. El típico consumidor de esta bebida es el hombre o la mujer mayor de treinta años, pero últimamente se está ganando también a los jóvenes.

El fabricante de Kofola es Santa Nápoje, una empresa familiar ciento por ciento checa. Fundada en 1993, hoy es el tercer productor de bebidas no alcohólicas en la República Checa y Eslovaquia. Sus marcas insignia son, además de Kofola, Top Topic y el zumo Jupí. Santa Nápoje emplea a 600 trabajadores y sus ganancias alcanzaron el año pasado cien mil 700 millones de coronas, unos 55 millones de euros.

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