Economía checa Kofola, la versión checa de Coca Cola
En los años sesenta y setenta fue la marca que representaba un soplo de libertad en el régimen totalitario checoslovaco. Después del fin del comunismo, en 1989, desapareció del mercado. En los últimos cuatro años registra un retorno triunfal. Kofola, la versión checa de Coca Cola, es todo un éxito.
Kofola fue descubierta a principios de los años sesenta por un grupo de
científicos checos encargados de inventar cómo procesar la cafeína que
surgía durante la torrefacción del café, explica Bretislav Kolácek, de la
empresa Santa Nápoje, productora de Kofola.
"Así surgió, en 1962, el jarabe denominado "Kofo", el componente más importante de Kofola. Además, este refresco contiene otros componentes. ¿Cuáles? Perdonen, no se los puedo decir porque la receta de Kofola es un secreto estrictamente vigilado".
¿En qué difiere Kofola de la Coca Cola y la Pepsi Cola?
"En dos cosas. Primero, tiene una tercera parte menos de azúcar y un cincuenta por ciento menos de cafeína. Y segundo, a diferencia de la Coca Cola y la Pepsi Cola, Kofola se produce completamente de manera natural, contiene extractos de unas catorce hierbas. Estos dos factores hacen que en nuestra estrategia de venta podamos ofrecer Kofola incluso a los consumidores que prefieren el estilo de vida sano".
¿Qué significó Kofola para la población checa bajo el antiguo régimen totalitario?
"En primer lugar representó una alternativa de la Coca Cola
norteamericana que, siendo el producto procedente de un país imperialista,
no se importaba a la Checoslovaquia comunista. En fin, Kofola imitó el
estilo de vida occidental, tan anhelado y tan inaccesible para la
aplastante mayoría de los checos. Y hay otro factor que le convirtió en un
objeto de culto: tenía un sabor y un aroma diferentes de las demás
limonadas vendidas en Checoslovaquia por aquél entonces".
¿Cuál fue el destino de Kofola tras el derrumbe del régimen comunista?
"Casi desapareció del mercado. Los consumidores checos optaron
masivamente por lo que no habían tenido durante décadas anteriores, es
decir, por las dos marcas globales, Coca Cola y Pepsi Cola, rechazando
todo lo que les conmemoraba la época comunista. Pero luego, en los dos
últimos años de la década de los noventa, se estrenaron dos retro filmes,
"Rebeldes" y "Pelísky", cuyo argumento se desarrolla
precisamente en los años sesenta y que despertaron una ola de nostalgia
entre la población".
La empresa Santa Nápoje lanzó en ese período una acertada campaña publicitaria que con su eslogan "Hay algo que no debe olvidarse" supo aprovechar perfectamente la retro moda. Kofola renació.
Kofola ocupa el cinco por ciento del mercado checo de refrescos, su cuota
en el mercado de bebidas tipo Coca Cola alcanza hasta el veinte por
ciento. El típico consumidor de esta bebida es el hombre o la mujer mayor
de treinta años, pero últimamente se está ganando también a los jóvenes.
El fabricante de Kofola es Santa Nápoje, una empresa familiar ciento por ciento checa. Fundada en 1993, hoy es el tercer productor de bebidas no alcohólicas en la República Checa y Eslovaquia. Sus marcas insignia son, además de Kofola, Top Topic y el zumo Jupí. Santa Nápoje emplea a 600 trabajadores y sus ganancias alcanzaron el año pasado cien mil 700 millones de coronas, unos 55 millones de euros.






