Iveta Bartošová: la estrella pop escandalosa

Cientos de miles de discos vendidos, llenos de éxitos musicales, y poseedora de varios premios de popularidad. Pero también protagonista de numerosos escándalos, vapuleada con frecuencia por la prensa amarillista, que tuvo que ser hospitalizada por la adicción a los antidepresivos. Así fue la vida de la cantante Iveta Bartošová, nacida el 8 de abril de 1966, que se suicidó tirándose bajo un tren a los 48 años de edad.

El ferrocarril fatal

Iveta Bartošová y Petr Sepéši, foto: YouTubeIveta Bartošová y Petr Sepéši, foto: YouTube El ferrocarril se volvió fatal para el destino de la cantante Iveta Bartošová que arrancó su carrera a mediados de los años ochenta en el dueto con Petr Sepéši, con el que lanzó varios éxitos, como ‘Botones de Amor’ (Knoflíky lásky) y ‘Días de Miel’ (Medové dny).

La prometedora trayectoria de este dúo terminó con la prematura muerte del cantante, que falleció en un accidente de tráfico en un paso a nivel el 29 de julio de 1985 en la ciudad de Františkovy Lázně.

La tragedia aturdió a la cantante de manera que se retiró de los escenarios y dejó de cantar durante varios meses.

Los botones de amor
Durante todo el verano
El crepúsculo soñoliento desabrocha
Los botones de amor
Queman las manos
Es un secreto que sabemos
Solo nosotros dos

El amor de I. B.

Iveta Bartošová, 2008, foto: David Sedlecký / CC BY-SA 3.0Iveta Bartošová, 2008, foto: David Sedlecký / CC BY-SA 3.0 Tras recuperarse de la muerte de Sepéši, Iveta Bartošová regresó a los escenarios con la banda Balet, con la que grabó el gran éxito titulado ‘Oye, Señor Disc-jockey’ (Hej pane diskžokej).

Como cantante solista no recibía allí tanto espacio como deseaba, por lo que se dejó fichar pronto por el grupo Kroky, de František Janeček, con el que lanzó el éxito titulado ‘Verano’.

No obstante, su debut en solitario lo grabó más tarde con la Orquesta de Ladislav Štaidl, el futuro padre de su hijo.

El álbum titulado simplemente con sus letras iniciales ‘I. B.’, que ganó el disco de oro por las ventas, lo abre la canción ‘Sabes Amor’ (Víš lásko).

Sabes amor tardo más en adaptarme
Decir algo hermoso incluso me cuesta mucho
Sabes, eso suele pasar
En cuanto me atreva un poco

Iveta Bartošová, 2008, foto: David Sedlecký, free domainIveta Bartošová, 2008, foto: David Sedlecký, free domain Bartošová cantaba tanto baladas como piezas movidas y bailables. Pero el tema común de sus canciones era principalmente el amor. Como en otras de sus piezas más populares ‘Si el Amor Falta’ (Když láska schází).

La cantante vivió su auge en la segunda mitad de los años 80, cuando ganó varios premios en los concursos de popularidad, vendía cientos de miles de discos y las entradas para sus conciertos se vendían por completo.

Retiradas, regresos y suicidio

En 1996, Iveta Bartošová se retiró de los escenarios tras dar luz a su hijo Artur. Sin embargo, un año después volvió al trabajo actuando en el exitoso musical Drácula, que le dio un matiz triunfal a su regreso que en 1998 selló con el lanzamiento del disco ‘En el Nombre del Amor’ que ganó el disco de doble platino por las ventas.

Iveta Bartošová, foto: Pornero, Wikimedia Commons / CC BY-SA 3.0Iveta Bartošová, foto: Pornero, Wikimedia Commons / CC BY-SA 3.0En el nuevo milenio, la trayectoria de Iveta Bartošová se caracterizó por repetidas retiradas y regresos a los escenarios, y el uso excesivo de antidepresivos y alcohol.

En 2006, la cantante anunció que se tomaba una pausa creativa que terminó con su hospitalización en un sanatorio debido a la adicción a los antidepresivos.

Iveta Bartošová salía cada vez más en las portadas de la prensa sensacionalista, que comentaba detalladamente su crisis matrimonial con el actor Jiří Pomeje, que desembocó en el divorcio en 2009.

Aunque la cantante logró regresar a los escenarios, su trayectoria ya se iba abajo y no logró recuperar su fama anterior.

Sus depresiones se fueron agravando, de manera que el 29 de abril la cantante decidió suicidarse tirándose en las vías férreas cerca de su domicilio.

Iveta Bartošová dejó una carta de despedida y la investigación descartó la culpa ajena en su muerte.