Goleada al fin de una eliminatoria malograda

La selección checa de fútbol batió por 5-0 a San Marino en la última jornada de las eliminatorias para el Mundial de 2018.

Karel Jartolím, foto: ČTKKarel Jartolím, foto: ČTK El cuadro checo de fútbol se despidió con una goleada inútil frente a una de las selecciones europeas más débiles, la de San Marino.

La victoria de cinco goles no les sirve de nada a los centroeuropeos, que terminaron en tercera posición del grupo C, fuera de juego en cuanto al pase al Mundial de Rusia.

La contundencia que mostraron frente a la floja selección sanmarinense la habrían necesitado los checos en los partidos anteriores, en los que perdieron la posibilidad de clasificarse para el campeonato, lamentó el seleccionador Karel Jarolím.

“Hemos pagado caro la débil contundencia y el bajo número de goles marcados. Sobre todo influyeron negativamente nuestros empates a cero en casa”, dijo.

Karel Jarolím: “Hemos pagado caro la débil contundencia y el bajo número de goles marcados".

El entrenador se refirió a las tablas frente a Irlanda del Norte y Azerbaiyán, que dejaron tocado el cuadro nacional, que luego no supo recuperar la pérdida en las canchas ajenas.

De esa forma, la impecable Alemania, que contó sus partidos por victorias, se clasificó directo al campeonato, mientras que Irlanda del Norte terminó en segundo lugar del grupo C, al sumar cuatro puntos más que los checos, y jugará la repesca, indicó en tono triste el arquero Tomáš Koubek.

“Miren a Irlanda del Norte: a nadie le entusiasma su estilo de juego, pero ellos en el momento oportuno saben marcar y luego defender bien, gracias a lo que pasaron a la repesca. Pero no quiere decir que echemos la soga tras el caldero”, señaló.

El delantero Michael Krmenčík, autor de dos goles frente a San Marino, está convencido de que los momentos estelares de la selección checa están por venir.

“Hay que ver que estamos en un principio. Somos una nueva generación de muchachos. Tenéis que darnos cierto tiempo para que nos coordinemos. Creo que la selección es prometedora. La hinchada checa es un poco impaciente, pero tendrá que esperar hasta que se consigan nuevos resultados parecidos a los de los tiempos de Pavel Nedvěd y Jan Koller. Creo que todo vendrá, ahora tenemos que trabajar”, expresó.

Por el momento se desconoce si los prometidos tiempos mejores los buscará el cuadro nacional bajo la batuta de Karel Jarolím, o si la Asociación de Fútbol nombrará a un nuevo seleccionador para el ciclo de las eliminatorias para la Eurocopa.