La transición checa es un ejemplo

Con este espacio, "Del Totalitarismo a la Democracia", Radio Praga trata de ofrecer un vistazo sobre lo que ha representado el proceso de transición en la República Checa. Este espacio está dedicado a todas las personas interesadas en conocer detalles sobre la transformación checa desde la dictadura comunista hasta la democracia, por lo que creemos que encontraremos muchos radioescuchas en Cuba, donde importantes sectores de la población se preparan también para un proceso de cambio pacífico en la Isla.

En el programa de hoy tenemos como invitado al mexicano de origen checo Fredo Arias King, quien es licenciado en relaciones internacionales y estudios de Rusia y Europa Oriental, de la Universidad de Harvard. Según Arias King, la República Checa y los nuevos miembros de la Unión Europea tienen todo el potencial para superar un día a países tradicionalmente ricos de Occidente.

¿Cómo se podrían analizar los resultados de la transición en República Checa tras casi 18 años del desmoronamiento del régimen comunista?

"La República Checa ha sido un modelo de cómo deben hacerse las transiciones, es la segunda o tercera transición más exitosa de toda la región. Eso no quiere decir que el éxito se produjo por razones predeterminadas, geográficas, históricas, culturales, por un golpe de suerte. La gente tuvo que trabajar. A veces se nos olvida que lo reformadores fueron grandes héroes, que se rompieron la cabeza luchando contra un régimen intransigente y comunista. Lo bueno de este país es que la misma gente que hizo oposición, los que sufrieron, que estuvieron en las cárceles o murieron torturados como el disidente Jan Patocka, después se apoderaron de las estructuras del gobierno. Eso es súper importante. Donde los demócratas que luchan por el cambio no quedan en el poder, como sucedió en Rusia, las transiciones sufren. Pero en un país como la República Checa los mismos que liberaron al país luego lo gobernaron. Por eso fue un rotundo éxito".

Después de la separación de Checoslovaquia, checos y eslovacos toman caminos distintos. Mientras que Praga aplicó un modelo exitoso de reformas, Eslovaquia se retrasa un poco en el tiempo debido a falta de voluntad por aplicar reformas. ¿A qué se debió?

"Checoslovaquia siempre fue un país medio artificial. El primer presidente checoslovaco, Tomas Garrigue Masaryk, siempre quiso unir las regiones de Bohemia, Moravia y Eslovaquia. El problema era que Eslovaquia haba estado bajo la parte húngara del Imperio y era bastante rural, analfabeta. Mientras que la parte checa era más avanzada, tenía el 70 por ciento de la industria, Praga es una ciudad majestuosa. Esta aventura no sobrevivió mucho tiempo porque luego llegaron los alemanes y comenzaron a insertar desconfianza entre ambos pueblos..."

¿De qué año estamos hablando?

"De 1939, cuando empezó la Segunda Guerra Mundial. Luego llegó el comunismo y se mantuvo el país unido artificialmente, hasta 1991, 1992 los eslovacos, al no poderse deshacer de la nomenclatura comunista, acabaron siendo administrados por el populista Vladimir Meciar, que representaba a lo más nefasto del régimen anterior, mientras los checos tenían a Václav Havel. Po eso ese "matrimonio" entre ambas naciones no duró mucho y se separaron luego, pacíficamente. De hecho a esa separación se le conoce como el divorcio de terciopelo. Hoy checos y eslovacos gozan de las mejores relaciones entre países post comunistas, las mejores de los 28 países donde se produjo una transición".

Muchos analistas en este programa han dicho que Eslovaquia fue en muchos aspectos el ejemplo de una transición que fracasó. ¿Es así?

"Eslovaquia no tuvo la peor de la transiciones, puedo pensar en casos mucho peores, tales como el de Serbia, un país que provocó guerras bajo Milosevic. Pero Eslovaquia sí estaba entre los países mediocres de la transición. Y no fue como en Serbia, Bielorrusia, Rusia, Ucrania, básicamente porque los primeros años después de liberase del comunismo estuvo gobernada por Václav Havel desde Praga. Por lo tanto, cuando llega al poder Meciar no pudo darle revés a muchas de las reformas que ya se había aplicado desde Praga. Por eso Eslovaquia se convertiría en una suerte de híbrido post comunista, con reformas, pero las mismas élites del previo régimen. Aunque Meciar no logró instalar una dictadura como la de Bielorrusia o Azerbaiyán, donde después de un período breve de libertades, regresa el autoritarismo".

¿Cómo se podría definir la Eslovaquia de Meciar?

"Era un estado gangsteril, mafioso, donde las élites se privatizaban la industria para hacerse ricos entre ellos. No permitían a los emprendedores tener su propio comercio, mientras ellos si lo hacían. Es el clásico ejemplo de un país post comunista donde las élites del previo régimen se apoderan del poder. En cambio, en la República Checa había libertad de mercado, libertades políticas, económicas, liberta de prensa. Havel actuaba dentro del orden constitucional. Meciar cae en 1998, gracias a un movimiento ciudadano muy poderoso de jóvenes que veían como Eslovaquia era una isla en medio de un mar próspero -rodeado de Polonia, Hungría y República Checa - y gracias a esta pequeña revolución pacífica y electora, llega un nuevo primer ministro llamado Mikolas Dzurinda, quien aplicó reformas tan rápidamente que Eslovaquia entraría junto con los tres mencionados países a la Unión Europea, luego de estar años luz atrás de ellos. Algo insólito que dos años antes no se vislumbraba".

Y hoy por hoy Eslovaquia tiene una de las economías más dinámicas de los nuevos países de la Unión Europea, junto con Eslovenia, Estonia, Hungría, etc. Y por su parte la República Checa en algunos indicadores ha superado a países como Grecia o Portugal. ¿A qué se debe este fenómeno?

Foto: Comisión EuropeaFoto: Comisión Europea "También es un fenómeno insólito ya que hace unos años nadie se podía imaginar que países ex comunistas empezarían a rebasar a países que habían tenido libertad política y libertad económica, ello desde la Segunda Guerra Mundial. Además, habían sido beneficiados por el Plan Marshall y la doctrina Truman había salvado a Grecia e Italia del comunismo, Portugal, que se liberó de la dictadura muchas décadas antes, antes que España. Hoy el ingreso per cápita de países como República Checa es mayor al de, precisamente, Portugal o Grecia. Pero básicamente es porque los países nuevos e la UE han hecho bien sus tareas, han aplicado rápido sus reformas y los resultados están a la vista.

¿Cuál es el pronóstico para países como República Checa de cara a los próximos años?

"Todos estos países están pasando ahora por un período un poco difícil, aunque se trata de un fenómeno temporal. Hay una teoría que dice que después de todo el esfuerzo que hicieron para entrar a la Unión Europea, viene un momento de relax y empiezan a surgir algunos problemas menores, a veces hay problemas políticos, por ejemplo en Hungría; Polonia tiene una coalición de gobierno muy cuestionada. Pero en esencia estos países no han abandonado su democracia, y no me extrañaría que pronto los países de Europa Central y Oriental comiencen a superar a Occidente; que Polonia dentro de 20 años tenga un PIB superior que el de Francia; que los checos superen a Italia, incluso a Austria. Y en un futuro Europa se va a expandir más hacia el Este, el Cáucaso, Rusia. Esa región algún día se democratizará y nos hallaremos ante una Europa Central más extendida, que va a influir mundialmente para mantener la paz, como una escuela de cómo se deben hacer las cosas".