Mística disfrazada de novela pastoril, la fiesta del Espíritu Santo de las Azores y centros comerciales

El Premio Iberoamericano, otorgado a los mejores trabajos estudiantiles sobre Iberoamérica, ha galardonado en esta su 22ª edición a un estudio sobre la novela pastoril ‘Los Siete Libros de Diana’, una descripción de la fiesta del Espíritu Santo de las Azores y un análisis del impacto de los centros comerciales en la sociedad mexicana.

‘Los Siete Libros de Diana’, foto: free domain‘Los Siete Libros de Diana’, foto: free domain ‘Los Siete Libros de Diana’, la obra de Jorge de Montemayor publicada en 1559 y considerada la primera novela pastoril española, podría haber constituido un hito en el género de forma inintencionada, y ser realmente un intento de hablar de otra cosa bajo una apariencia inocente. Esa es la tesis del trabajo ganador de la edición de este año del Premio Iberoamericano, el concurso de ensayos en español y portugués organizado por las embajadas en Praga de los países de la Península Ibérica y América Latina.

La ganadora, Pavlína Juračková, de la Universidad Carolina de Praga, analizó el contexto histórico de la obra para concluir que ‘Los Siete Libros de Diana’ fue en realidad una plataforma discreta para que el autor expresara sus inquietudes místicas, según comenta a Radio Praga.

Pavlína Juračková, foto: Carlos Ferrer Pavlína Juračková, foto: Carlos Ferrer “Yo seguí una frase de Juan Goytisolo, y él siempre dice que no busca lectores sino relectores. Entonces quería hacer una relectura de su obra porque Jorge de Montemayor siempre está en la caja de la novela pastoril y mucha gente no se interesa por ella hoy en día. Pero a través del contexto, de la Santa Inquisición y de las reglas que la imprenta exigía, quería hacer una relectura: que a lo mejor lo pastoril es como una máscara, y dentro de ella hay una espiritualidad muy profunda y los Siete Libros de la Diana los podemos leer como un libro de la mística”.

De esta manera, al igual que San Juan de la Cruz utilizó la novela amorosa para hablar del alma y Dios, entonces Jorge de Montemayor habría hecho lo propio con la novela pastoril. La cuestión es por qué este subterfugio. Juračková nos los explica.

 Jorge de Montemayor, foto: free domain Jorge de Montemayor, foto: free domain “Sus primeros trabajos, por ejemplo ‘Diálogo Espiritual’ y también ‘El Salmo de David’, aparecieron en el índice de la Inquisición. Entonces él cayó en desgracia con el rey, ya no tenía apoyo, y decidió escribir bajo una máscara, un disfraz, era algo normal en el siglo XVI, algo que hoy en día quizás no lo conocemos tanto. La novela pastoril tiene mucho que ver con la espiritualidad, con lo íntimo, y también en la poesía de San Juan de la Cruz aparece el locus amenus y este tipo de idilio que va ya desde la antigüedad, desde Teócrito y Virgilio”.

El trabajo de Juračková aporta así un nuevo punto de vista sobre la novela de Montemayor, contribuyendo a recuperar el interés por un género tan olvidado como la novela pastoril. ‘Los Siete Libros de Diana’, que combinaba verso y prosa, y diferentes líneas argumentales, fue un éxito editorial en su momento y se tradujo a varios idiomas, alargando su influencia a toda Europa y dejando impronta en autores como por ejemplo William Shakespeare.

Una mirada a las Azores

Markéta Čajánková, foto: Carlos FerrerMarkéta Čajánková, foto: Carlos Ferrer Por su parte, el segundo premio, obra de Markéta Čajánková, de la Universidad Palacký de Olomouc, está dedicado a la fiesta del Espíritu Santo, celebrada en las islas Azores. La idea surgió tras la estancia de la autora en Portugal gracias a una beca Erasmus. Durante aquel periodo tuvo la oportunidad de asistir en dos ocasiones a estas celebraciones, nos cuenta.

“Eso me provocó el interés de investigar más sobre el pasado de la fiesta y su filosofía. Así que mi trabajo lo enfoqué tanto en la parte histórica de la fiesta como en el presente, como es hoy en día. Y también me enfoqué en cómo puede ser la fiesta en un futuro, porque están intentando que entre en la lista de la UNESCO ya desde el año 2000. Pero hasta ahora no lo han conseguido. Me da mucha pena y mi trabajo es también un apoyo para la fiesta, porque tiene todas las propiedades para entrar en la UNESCO”.

Teatro o Imperio del Espíritu Santo en Porto Martins, foto: free domainTeatro o Imperio del Espíritu Santo en Porto Martins, foto: free domain Las fiestas cuentan con diversas características que las hacen únicas y que causaron su fascinación, prosigue Čajánková.

“Porque las Azores son un archipiélago que durante décadas estuvo aislado, y algunos rasgos de la fiesta medieval original se ha conservado en los festejos. No ha pasado por tanta modernización como las fiestas religiosas de hoy en día, y al mismo tiempo reúne rasgos de fiesta tanto religiosa como popular. Las personas no religiosas lo celebran junto con la Iglesia, lo que hace una mezcla muy original”.

El centro comercial como segregación

Kateřina Krejčí, foto: Carlos FerrerKateřina Krejčí, foto: Carlos Ferrer De España y Portugal pasamos al Nuevo Mundo con el trabajo ganador del tercer premio. Kateřina Krejčí, de la Universidad de Hradec Králové, estudió dos centros comerciales de México, en el Valle de México y Guadalajara, para ejemplificar dos maneras, una positiva y otra negativa, en las que estos espacios pueden afectar a la sociedad mexicana.

“Los centros comerciales hoy en día se pueden tomar de dos maneras, y eso se ve en México. Allí muchas veces ocurre que un centro comercial es solo para ricos, para pijos, y no entra la gente más pobre, no lo tienen prohibido, pero no se sienten bien ahí: hay demasiada seguridad, la gente les mira mal. O sea, es un símbolo de segregación. Pero a la vez hay otro tipo de centros comerciales. Yo en mi trabajo observé dos. Uno que es símbolo de esta segregación y otro que fue bien resocializado por la gente, que la gente lo tomó para sí, se incorporó en las urbanizaciones de los alrededores, y la gente lo utilizaba como calle, como un centro de reunión, no solo comercial”.

Participantes y organizadores del Premio Iberoamericano 2017, foto: Carlos FerrerParticipantes y organizadores del Premio Iberoamericano 2017, foto: Carlos Ferrer Además de los tres premios mencionados, el jurado decidió otorgar dos menciones de honor a los ensayos ‘La inmigración libanesa y su influencia en el vocabulario del portugués de Brasil’ de Jan Berníček y ‘Los Héroes del Alcázar (1937): un ejemplo de la propaganda fascista en Eslovaquia’, de Maroš Timko.

El Premio Iberoamericano, nacido en 1994, es un concurso de ensayos sobre temas relacionados con América Latina, España y Portugal, y que por sus características es único en toda Europa. Puede participar cualquier estudiante universitario de la República Checa con un trabajo escrito en castellano o portugués. En su organización colaboran las nueve embajadas en la República Checa de los países Iberoamericanos, con una presidencia de tipo rotatorio y que en esta edición ha recaído en España.

A la ceremonia de entrega de los galardones acudió el viceministro de Educación, Cultura y Deporte, Ivo Krýsa, y la Secretaria General Iberoamericana, Rebeca Grynspan.