Cultura El ‘Jardín de Jiří Trnka’ se expone en Praga
Jiří Trnka era un artista de muchos talentos. Pintor, ilustrador, titiritero, escenógrafo, escultor y uno de los fundadores del cine animado checo, falleció hace 40 años, el 30 de diciembre de 1969. Una amplia retrospectiva de su obra se muestra estos días en el centro de Praga, en la exposición titulada según su libro más conocido, ‘El Jardín de Jiří Trnka’.
Han pasado más de 16 años desde la última gran exposición de Jiří Trnka en la capital checa. Más de un centenar de sus obras, prestadas de importantes galerías checas, así como de los archivos privados de la familia, se pueden ver ahora en la Galería Smečky.
Jiří Trnka
La muestra presenta las distintas artes a las que se dedicaba Jiří
Trnka: ilustraciones, pinturas, retratos, esculturas de madera y
marionetas. El visitante también puede echar un vistazo al taller del
artista. En una vitrina se exponen los pinceles, lápices, tintas e incluso
el reloj que usaba Jiří Trnka.
La comisaria de la exposición, Jana Orlíková, llama la atención sobre un conjunto de ilustraciones del cuento de hadas ‘Hansel y Gretel’, que surgió durante la Segunda Guerra Mundial y hoy forma parte de las colecciones de la Galería Morava.
“Es una preciosa muestra de su labor ilustradora. Estos dibujo tienen un carácter similar a los que acompañan el cuento ‘Luciérnagas’ de Jan Karafiát, que Trnka realizó más o menos en la misma época y que se consideran como una de sus obras cumbre”.
Ilustración del libro Luciérnagas
Trnka ilustró unos 60 libros. Coleccionistas de Francia, Alemania, Suiza,
Austria, Inglaterra y muchos otros países anhelaban conseguir sus dibujos.
En 1968, un año antes de su muerte, Trnka fue galardonado por sus
ilustraciones con el Premio Hans Christian Andersen, según cuenta Jana
Orlíková.
“Las ilustraciones de Jiří Trnka de los cuentos de hadas de Andersen, que surgieron en los años 50, fueron declaradas por el Instituto Andersen de Dinamarca como las más hermosas del mundo”.
Galería Smečky
Jiří Trnka nació en 1912 en Pilsen en una familia que fabricaba en casa
juguetes y marionetas. Con apoyo de su madre, que le cosía el vestuario,
Trnka desarrolló en Praga su propio teatro de marionetas ya antes de la
Segunda Guerra Mundial. En 1947 fundó un estudio fílmico que llevaba su
nombre y que se especializaba en las películas de marionetas. Trnka
trabajaba hasta 16 horas al día para convertir el cine de marionetas en
una nueva especie de arte, según destaca la comisaria de la muestra en la
Galería Smečky, Jana Orlíková.
“Sus películas influyeron significativamente la cinematografía animada
mundial que hasta ese momento había sido dominio del estadounidense Walt
Disney. La obra de Trnka era considerada como un contrapolo a la
producción de Disney, como otra forma de expresión”.
Jiří Trnka amaba la naturaleza. La naturaleza pequeña, como decía, que podía observar tras la ventana de su taller. Y le gustaba pintar flores, como señala Jana Orlíková frente a una de las obras expuestas actualmente en Praga.
“Pintaba cuando quería descansar de su labor de ilustrador y
marionetista, que era un trabajo en colectivo acompañado a menudo de mucho
estrés y prisa. Pintaba lo que era
hermoso, lo que le rodeaba y lo que quería. Así que sin duda existía un
ramo de tulipanes que se marchitaban lentamente y él los pintó”.
Durante la Primavera de Praga de 1968 Jiří Trnka firmó el manifiesto reformista ‘Dos Mil Palabras’. En otoño de ese año, tras la ocupación soviética, habló en la Radiofusión Checa sobre lo que significa para él el coraje.
“El coraje es el coraje humano, ciudadano. Yo creo que uno debe hacer lo
que quiere y de lo que está convencido. Uno debe decir lo que quiere. Debe
hacerlo directamente y decirlo constantemente. Yo he vivido así en todas
las circunstancias que se dieron aquí, también durante la guerra y
después de la guerra. Uno puede vivir así honestamente, pero no se puede
decir algo distinto de lo que uno piensa”.
La muerte alcanzó a Jiří Trnka en pleno trabajo, a los 57 años de
edad. Sus obras permanecerán instaladas en la Galería Smečky de Praga
hasta finales de enero.








