Cultura Brač – una orquesta morava con un siglo de antigüedad
La orquesta Brač, procedente de la ciudad de Studénka, no solo destaca por el empleo de la tambura, un curioso instrumento típico de la música folclórica del sureste de Europa, sino por cumplir este mes el centenario de su fundación.
Foto: Tamburašský orchestr, Studénka
La ciudad de Studénka en Moravia, conocida por su industria ferroviaria,
cuenta también con destacados representantes culturales. Uno de ellos es
la orquesta Brač que este año celebra nada menos que un siglo de su
creación. Brač destaca por el uso de un instrumento de cuerda,
procedente
del sureste de Europa, llamado tambura.
Precisamente se trata de un instrumento de gran tradición en Studénka, y
cuyo uso no se vio en absoluto afectado por ninguno de los regímenes que
se han venido alternando en la historia checa.
Hana Burdová, miembro de la orquesta Brač, afirma la importancia de la
tradición para los ciudadanos.
“Para nuestra ciudad la orquesta es algo como un tesoro familiar. Muchas generaciones tocaban tambura y siguen tocándola hasta ahora, y la música de la orquesta es muy popular así como el mismo instrumento. Además, mucha gente aquí aún tiene tamburas antiguas en sus casas”.
Foto: Tamburašský orchestr, Studénka
El origen de tambura lo podemos encontrar en el Antiguo Egipto, donde se
llamaba pantur. Éste, a lo largo del tiempo fue evolucionando y por
ejemplo en la Península Ibérica se convirtió en la guitarra española,
en Italia en la bandola y en los Balcanes nació la tambura.
La historia empezó antes de la Primera Guerra Mundial en las tierras
lejanas de Bosnia y Herzegovina, que a la sazón pertenecían a
Austria-Hungría. Allí estuvo cumpliendo el servicio militar en el
ejército austrohúngaro Rudolf Langer, nativo de la ciudad de Studénka.
Langer se enamoró de la música folclórica de Bosnia y regresando a las
tierras checas se llevó consigo algunos instrumentos típicos para poder
continuar y difundir esta música que tanto le gustaba en su patria.
El nuevo instrumento llamó la atención sobre todo de los jóvenes, y Langer empezó a darles clases de tambura. La experiencia fue todo un éxito y se convirtió en el germen de una nueva orquesta titualada Brač. La Primera Guerra Mundial supuso una traba en la historia de la banda, ya que la mayoría de sus jóvenes miembros fue llamado a filas, pero a pesar de ello se logró mantener la orquesta en funcionamiento y unos años después de la Guerra ya empezó a cosechar sus primeros éxitos de importancia. Los músicos llevaban sus canciones de sabor balcánico a bailes y fiestas por toda la región y más tarde, a pesar de todas las dificultades causadas esta vez por la Segunda Guerra Mundial, se convirtieron en 1948 en asiduos contribuyentes de los programas musicales de la delegación de la Radio Checoslovaca en la ciudad de Ostrava.
Foto: Tamburašský orchestr, Studénka
Así fue aumentando la popularidad de la orquesta hasta el día de hoy.
Actualmente Brač es un participante asiduo de varios festivales
internacionales de música folclórica y cuenta en su haber con diversos
galadornes. Los mismos artistas consideran como su mayor éxito el segundo
premio conseguido en el Festival de Música Tambura de Osijek, Croacia,
donde compitieron contra 35 conjuntos musicales de toda Europa.
En el repertorio actual de la orquesta se encuentran obras de famosos
compositores como por ejemplo Smetana, Offenbach o Verdi, pero también
piezas de autores menos conocidos o canciones populares. Además, la
orquesta Brač posee la mayor colección de tamburas en toda Europa y sus
músicos son los últimos que siguen utilizando los instrumentos
históricos, en vez de colocarlos en las vitrinas de los museos, como
hicieron las demás orquestas de su tipo, incluso las de los países donde
se originó la tambura.
Desde hace poco tiempo en Chequia existían, aparte de la Orquesta Brač,
otras dos orquestas de música con tambura. Una en Praga y otra en Pilsen,
pero estas prácticamente desaparecieron debido a la edad avanzada de los
músicos. Sin embargo, este no es el caso de la Orquesta Brač, que hasta
la acutalidad sigue atrayendo a los jóvenes de la zona, que un día
tomarán el relevo y asegurararán la continuación de la música tambura
en Moravia.







