Ciencia
Para la elaboración de predicciones meteorológicas son imprescindibles imágenes de los satélites, pero tampoco han perdido importancia datos procedentes del seguimiento prolongado de los fenómenos que ocurren en la atmósfera. En la más vieja estación meteorológica checa, la del Klementinum, en Praga, se realizan mediciones de diferentes variables meteorológicas desde hace más de 250 años. Y en el observatorio del monte Milesovka se registra el estado de tiempo desde 1905.
Klementinum
Volver al artículo





