La Aventura del Progreso Estudiante checa descubre método para identificar sustancias nocivas en el medio ambiente
Como es bien sabido, la actividad industrial del ser humano llena el medio ambiente de sustancias nocivas. Una estudiante de Olomouc ha desarrollado una manera de identificar un tipo de fenoles peligrosos.
La Universidad de Olomouc
La estudiante de la Universidad de Olomouc Pavlína Ginterová estaba
concentrada en la investigación de sustancias ignífugas. En tejidos,
objetos o electrodomésticos, desde hace algo más de 30 años se utiliza
un compuesto de bromo que evita que salgan ardiendo en cuestión de
segundos cuando entran en contacto con el fuego.
Pero además de ventajas, esta sustancia tiene también efectos negativos, como explica la estudiante Pavlína Ginterová.
“Hay sustancias que contienen bromo, en especial una que es un tipo de
fenol que es utilizada para hacer materiales ignífugos, y que es
perjudicial para la salud. Se acumula en el cuerpo y no demuestra a corto
plazo su toxicidad o su poder cancerígeno, sino a largo plazo. También,
en el caso de las mujeres, puede provocarle problemas al feto”.
Ginterová empezó a interesarse por estas sustancias y a querer descubrir cuál es su concentración en el medio ambiente. Estos fenoles pueden encontrarse en la tierra, en el aire y en el agua. Conocer su concentración es una cuestión de salud pública, dice Ginterová.
Bromofenol
“Es importante medir la presencia de estas sustancias en la naturaleza
para hacerse una idea de que ya hay demasiadas. Así se puede empezar a
pensar en que se dejen de utilizar o al menos, que se limite su uso”.
Para el método desarrollado para ello se emplean unos tubos muy finos a los que se imprime una alta tensión eléctrica. Vítězlav Maier, asistente experto de la Cátedra de Química Analítica de la Universidad de Olomouc, que participa en el equipo de investigaciones, explica cómo funciona este sistema.
Vítězslav Maier
“La separación de estas sustancias se realiza en base a su movimiento
en un campo eléctrico. También podemos clasificarlos por el tamaño de su
carga, porque todas ellas tienen una ligera diferencia. Cada molécula
tiene una masa que responde a un tamaño determinado, y así determinamos
cuál es cada sustancia”.
Puede que no sea tan sencillo de comprender para los no iniciados en la
materia, pero como continúa Vítězlav Maier relatando, este método puede
ser utilizado por muchas empresas que trabajan en diferentes campos
relacionados con el medio ambiente. Comparado con el resto de métodos
actuales, este tiene varias y básicas ventajas, que enumera Maier.
Laboratorio de la Cátedra de Química Analítica de la Universidad de Olomouc, foto: Universidad de Olomouc
“Podemos decir que nuestros métodos electromigratorios son
relativamente rápidos. Lo son en la medida en se gana tiempo en el
análisis porque la preparación de muestras es más rápida que en el
resto de métodos que se emplean. Y esto significa que también es
considerablemente más barato”.
Quienes han participado en su desarrollo están tan seguros del éxito que
tendrá que lo han presentado al concurso ‘Soluciones Inteligentes para
el Medio Ambiente’ que organiza el Ministerio de esa cartera. El éxito
en ese concurso sin duda dispararía la difusión del hallazgo dentro de su
sector.





