La Aventura del Progreso “Es bonito ver reunidas a 3.000 personas para cooperar en un tema como el espacio, que pertenece a todos”
El Congreso Internacional de Astronáutica, que se desarrolla esta semana en Praga, ha servido de marco para la presentación de los diferentes programas de la Agencia Espacial Europea, entre ellos el coordinado por el español Carlos López de Echazarreta.
Foto: ČTK
Se trata de un campo de investigación poco seguido por el gran público
pero es quizás el más fructífero y sin duda el de más posibilidades de
desarrollo. La astronáutica ha reunido en Praga en esta 61 edición de su
congreso internacional a más de 3.000 especialistas. Entre ellos se
encuentra el ingeniero de telecomunicaciones español Carlos López de
Echazarreta, que ha presentado en la capital checa el proyecto que lleva a
cabo en el seno de la Agencia Espacial Europea.
“Yo trabajo dentro de la Oficina de Educación, y lo que vamos a presentar es un conjunto de programas que se ofertan a los estudiantes para que hagan experimentos dentro de plataformas de microgravedad e hipergravedad. En concreto hay tres programas, uno de ellos es de vuelos parabólicos, que permiten hacer experimentos mientras un avión hace una parábola, que dura unos 30 segundos, y proporciona unos 20 segundos de microgravedad”.
Foto: ČTK
Dichos experimentos permitirán comprobar el comportamiento de diferentes
materiales en condiciones de ausencia de gravedad, con lo que se esperan
lograr avances en el campo de la mecánica de fluidos, la química e
incluso la fisiología.
Precisamente, es la gran productividad de la investigación espacial lo que explica las cuantiosas inversiones que se producen en este campo y el interés que despierta en todos los gobiernos que se lo pueden permitir, como explica López de Echazarreta.
“En lo que se diferencia el sector espacial es que el retorno que produce, toda la industria, es con mucho el más rentable, en comparación con otro tipo de industrias, como la automovilística. Y es un sector que produce no solo un retorno directo, sino también indirecto, es decir, hay muchas aplicaciones que han derivado de desarrollos espaciales. Es una industria que requiere de un grado de tecnología muy elevado, pero que no solo se invierte o se limita en ese sector”.
Foto: ČTK
De hecho, por la cantidad de recursos que precisa, se trata de un sector
tradicionalmente de iniciativa pública y propenso a la colaboración
internacional. La Agencia Espacial Europea, fundada en 1975, cuenta con un
presupuesto de 3.600 millones de euros y agrupa en la actualidad a 18
países, prepara la entrada de otros cuatro y mantiene acuerdos firmados
con Letonia, Ucrania, Eslovaquia y Turquía.
López de Echazarreta nos hace un rápido resumen de sus actividades.
“Tiene desde programas de observación de la Tierra a programas de navegación, científicos o de exploración, como por ejemplo todos los que se desarrollan con la ISS, de Marte y Venus. Actualmente todo el estudio del cambio climático se hace a través de programas que pertenecen al ámbito de observación de la Tierra”.
El Congreso Internacional de Astronáutica de Praga tiene como lema “El
espacio para el provecho humano y la exploración”, y realmente hay algo
de idealismo universalista en la investigación espacial, como subraya
López de Echazarreta en su valoración final.
“Es muy bonito, desde un punto de vista como ingeniero, como alguien que pertenece al mundo de la astronáutica, el ver como cada año se congregan en torno a 3.000 personas, que vienen de todos los países de la Tierra a hablar de un tema en común y buscar soluciones en común. Creo que es un signo muy bonito de cooperación, además en un tema como el espacio, que es algo que pertenece a todos”.
Los temas principales del congreso de este año son la exploración del
sistema solar, la estación espacial ISS y el seguimiento de los cambios
medioambientales desde el espacio, con especial énfasis en el cambio
climático. Además de la Agencia Espacial Europea se han dado cita en
Praga también la NASA, la JAXA japonesa y la rusa ROSKOSMOS.





