7x24 Adiós a Dienstbier, Haití y nuevo ministro de Medio Ambiente
La muerte del ex ministro de Relaciones Exteriores, Jiří Dienstbier, uno de los paladines de la Revolución de Terciopelo; la designación del nuevo ministro de Medio Ambiente, el cargo más caliente del Gobierno tripartito; la publicación de una lista en Internet con las gasolineras que estafan a los automovilistas; y el aniversario del terremoto de Haití y la ayuda checa para reconstruir ese país. Esos son los temas del resumen semanal de Radio Praga.
Jiří Dienstbier
Jiří Dienstbier, uno de los precursores de la Revolución de Terciopelo
murió el sábado pasado a los 73 años de edad. Periodista, disidente
anticomunista y signatario de la Carta 77, fue uno de los hombres de
confianza de Václav Havel. Toda Europa ha llorado su partida.
La muerte de Dienstbier representa una gran pérdida para la vida política del país, tal como indicó el ministro de RR.EE., Karel Schwarzenberg.
Karel Schwarzenberg
“Se trató de una persona muy franca, muy abierta. Fue muy honesto y en
más de una oportunidad demostró que era muy valiente”, sostuvo el
ministro.
El ex presidente Václav Havel fue uno de los primeros en lamentar la muerte del que fuera un ex compañero de ruta.
“Ha muerto un viejo amigo. El nombre de Dienstbier queda en la historia del periodismo moderno, la política y de los movimientos de oposición al régimen. Incluso con él pasé un tiempo en prisión”, recordó, emocionado, Havel.
Perseguido por sus ideas, Dienstbier fue un frecuente inquilino de las cárceles comunistas, como él mismo recordaba en una entrevista para la Televisión Checa.
Václav Havel
“En más de una oportunidad algún comando de la Policía Política
(StB) allanó mi casa. Requisaban mis cosas, por ejemplo hasta las once de
la noche, a pesar de que me opusiera y protestara, nunca sirvió de
nada”.
Después de derrotado el régimen comunista en 1989, Dienstbier se convirtió en el primer ministro de RR.EE. de la nueva República Checoslovaca democrática.
Tomáš Chalupa, foto: ČTK
Tal y como se venía especulando, el primer ministro Petr Nečas eligió
al diputado y actual alcalde del distrito de Praga 6, Tomáš Chalupa, como
nuevo ministro de Medio Ambiente, la silla más caliente del Gobierno.
El diputado y alcalde cívico-demócrata del distrito de Praga 6, será el séptimo ministro de Medio Ambiente en tan solo dos años. Para ello tendrá que dejar el cargo en el Ayuntamiento para el que ha sido reelegido sin excepción desde que fuera votado por primera vez en 2002.
Según el director del Centro para Asuntos Medioambientales, Bedřich Moldan, Chalupa no lo tendrá fácil en esta nueva etapa.
Bedřich Moldan
“Su experiencia como alcalde sin duda le ayudará en sus funciones de
ministro, aunque la defensa del medio ambiente es una cuestión bastante
más compleja y amplia que la política local. Pero de verdad espero que el
nuevo ministro se haga bien con el control de su nuevo cargo”.
La oposición y los ecologistas desconfían de la nula preparación y experiencia en cuestiones medioambientales de Chalupa, como destacó Václav Zemek, el responsable de Medio Ambiente en el Partido Socialdemócrata.
Václav Zemek
“Por segunda vez en la corta historia del actual Gobierno, en el puesto
de ministro de Medio Ambiente se coloca a alguien que no conoce el ámbito
del Medio Ambiente y que no tiene ninguna experiencia en él”.
Sus detractores temen que una persona no ligada al medio ambiente sirva para dar luz verde a todos los proyectos que el Gobierno se proponga sin pensar en el impacto ecológico, acusación que hacen de los antecesores de Chalupa.
La Oficina de Inspección Comercial Checa ha publicado en Internet una
lista de gasolineras a las que el año pasado impuso multas por vender
carburantes de baja calidad.
Los controles continuarán en 2011 con mayor frecuencia, y discernirán entre gasolineras cuyos carburantes pueden dañar los motores de los coches, y los surtidores que venden combustibles de calidad inferior, pero en el marco de lo admisible, según sostuvo Martin Kocourek, ministro de Industria y Comercio.
Martin Kocourek, foto: ČTK
“En caso de que los inspectores descubran un defecto de menor peso y que
no cause daños a los automóviles, las multas serán inferiores. Pero si
el combustible es de muy baja calidad, se aplicarán sanciones más duras,
incluida la prohibición de venta mientras el carburante deficiente no sea
eliminado de la distribución”.
Los propietarios de los surtidores se defienden y dicen que no pueden responder por la calidad de los combustibles que les suministra un proveedor, según insistió Jiří Kukla, director comercial de una de las gasolineras multadas.
“Nos disgusta que la Oficina de Inspección realice controles únicamente en las estaciones de servicio y nos multe a nosotros, mientras que nadie se preocupa por el suministrador. A lo mejor el responsable de los carburantes defectuosos es precisamente él”.
Foto: TANNACO
La enmienda a la Ley de Combustibles Derivados del Petróleo, que prepara
el Ministerio de Industria y Comercio y cuya entrada en vigor se prevé
para dentro de unos seis meses, debería ayudar a solucionar todos estos
problemas relacionados con la mala calidad de los carburantes.
Puerto Príncipe, Haití, foto: Comisión Europea
Un año después del devastador terremoto, la situación en Haití sigue
siendo grave. Unas 800.000 personas viven todavía en campamentos
levantados por la Cruz Roja y organizaciones humanitarias.
En la República Checa se organizaron hace un año colectas para los damnificados y varias organizaciones de voluntarios viajaron a Haití para ayudar directamente en el lugar.
Ese es, por ejemplo, el caso de ‘Hombre en Emergencia’, organización no gubernamental checa que desarrolla proyectos humanitarios en Haití, según explica Valerie Svobodová, coordinadora de las actividades.
‘Hombre en Emergencia’ en Haití
“Impartimos cursos de capacitación a los maestros y directores de las
escuelas para que brinden apoyo psicológico a los niños. Los menores
sufren una serie de traumas como consecuencia del terremoto, y es por eso
que necesitan cuidados especiales”, indicó la activista.
A pesar de la ayuda internacional y del trabajo de miles de voluntarios, los haitianos se enfrentan a una serie de problemas, como falta de agua potable, electricidad, servicios, enfermedades y escasez de alimentos.
Foto: Comisión Europea
Todavía queda mucho por hacer en Haití para que el país recobre la
normalidad que tenía antes del devastador terremoto del año pasado, que
se llevó cerca de 300 mil vidas humanas y arrasó con el 40 por ciento de
las construcciones de esa nación caribeña.







