Chequia se prepara para un Brexit duro

Foto: Tumisu, Pixabay / CC0

La República Checa se está preparando para el caso de un Brexit duro, o sea la eventualidad del fracaso de las negociaciones entre el Reino Unido y Bruselas.

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El Ministerio del Interior checo está elaborando un proyecto de ley que reaccionaría a la eventual situación de que el Reino Unido saliera de la Unión Europea sin haberse llegado a un acuerdo previo mutuo con Bruselas de una solución transitoria.

La normativa preparada por Praga y denominada Lex Brexit, persigue reglamentar temporalmente las condiciones para la entrada y la estadía de ciudadanos británicos en territorio de la República Checa. También trata el tema de los derechos de los británicos en territorio checo.

Jan Hamáček  (a la iquierda) y Andrej Babiš,  foto: ČTK/Šulová Kateřina
A los demás ministerios checos les fue encargado elaborar la documentación necesaria relativa a sus carteras para ser incluida en el nuevo borrador. Se trata por ejemplo, de las condiciones para el intercambio de mercancías, de temas del sector Salud, de asuntos relacionados con los conceptos del derecho empresarial y otros, según sostuvo Jan Hamáček, ministro del Interior.

”Estoy a la espera de recibir de parte de los demás ministerios las propuestas relativas a sus respectivas carteras para ser incluidas en la nueva normativa. Durante las fiestas de la Navidad desearíamos completar el documento, con el fin de que el proyecto de este Lex Brexit pueda ser debatido en la sesión del Gobierno a celebrarse el 7 de enero próximo. Posteriormente trataremos de impulsar la aprobación de este borrador en el Parlamento checo para que entre en vigor antes del 29 de marzo”.

Esa fecha, el 29 de marzo, es cuando el Reino Unido debería abandonar la Unión Europea. La votación en el Parlamento británico sobre el acuerdo con la Unión Europea fue postergada para el próximo enero.

El ministro Hamáček indicó que la posibilidad de un Brexit duro sigue estando vigente y que traería varias complicaciones. Al parecer, nadie está a favor de esa solución, pero hay que prepararse para tal eventualidad, apuntó Hamáček.

El primer ministro, Andrej Babiš, señaló en este contexto que podrían surgir problemas relacionados con la importación de medicamentos por ejemplo, por lo que resulta necesario adoptar medidas para prevenirlos. Acotó que, no obstante, hasta finales del año 2020 con el Brexit nada debería cambiar para los ciudadanos checos que trabajan o estudian en el Reino Unido o que mantienen otros contactos con ese país.