Notas de Actualidad Váña gana la Gran Steeplaches de Pardubice a sus 56 años de edad
A sus 56 años, el jockey Josef Váña, montado en Tiumen, triunfó el pasado domingo en la edición 119 de la Gran Steeplechase de Pardubice, una de las carreras hípicas europeas más difíciles. El jinete más viejo de todo el pelotón que salió al hipódromo de la ciudad, situada en Bohemia del Este, ha sumado así su sexta victoria en esta prestigiosa competición.
Josef Váña, foto: ČTK
A veces ni siquiera es capaz de empuñar bien el látigo, debido al
tremendo dolor que sufre en la mano derecha. En su cuerpo quizá no
encontrarían ni un hueso que no se haya fracturado en el pasado. Pese a
ello, Josef Váña sigue montando caballos y alcanzando resultados
excelentes. Hubo quienes ya no creían en sus capacidades y decían que
debería ceder paso a jinetes más jóvenes. Él los convenció de que se
equivocan.
“En los últimos ocho años he terminado en esta carrera siempre entre los primeros cuatro: cuatro veces finalicé en segundo lugar y tres veces en tercera posición. ¿A quién no le han gustado mis resultados? ¡Si incluso jinetes mucho más jóvenes que montaban excelentes caballos no lograron ganar aquí!”, subrayó.
Tiumen y Josef Váña, foto: ČTK
Para imponerse en una competición tan difícil como es la Gran
Steeplechase de Pardubice, uno debe tener un caballo perfectamente
preparado, pero también mucha suerte, según sostiene Váña.
El jinete ha participado 23 veces en ese hipódromo, de 6.900 metros de longitud, en el que los caballos tienen que superar 31 barreras, entre ellas el temido Gran Foso de Taxis, en el que han muerto hasta la fecha 27 animales. Váña pudo fiarse de su enorme experiencia que ha reunido durante su trayectoria y, además, de las magníficas disposiciones de su caballo Tiumen, que en la recta final resistió al ataque de la yegua Sixteen, campeona de los últimos dos años.
Foso Taxis, foto: ČTK
“Tiumen saltó el Foso Taxis muy bien y lejos, ya que es capaz de dar
saltos enormes. Las últimas tres barreras las superó de manera tan
excelente que en cada una alcanzamos una ventaja de varios cuerpos de
caballo. No es un caballo para la recta final, es un corredor de fondo.
Cuando a unos 40 metros de la meta no veía a nuestro alrededor a ningún
rival, estaba convencido de que lograría mi sexto triunfo en la Velká
Pardubická”, comentó Váña.
El jockey adelantó que no piensa volver a competir en esta carrera, a no
ser que se cure el caballo Welldancer, al que tenía previsto montar esta
temporada. En tal caso consideraría la posibilidad de volver a luchar por
su séptimo título el año entrante, según aseguró.

