A Toda Marcha “Los chicos y chicas españoles de quince años son más infantiles que los checos”
Promover la movilidad y la cooperación entre centros educativos: ese es el principal objetivo de la beca Comenius. Entre los 10 países que pueden disfrutar de ella este año 2010 se encuentran España y República Checa, dos países muy diferentes que ya llevan dos años realizando este intercambio.
Para algunos debe ser parte de un sueño. Con tan sólo 15 años tener la
oportunidad de residir algunos días en un país extranjero, bajo la
vigilancia de una familia de acogida, para conocer su cultura, sus
tradiciones, su idioma..., es un buen regalo. Una dádiva que se ofrece
bajo el nombre de beca Comenius, un proyecto con el que adolescentes de
cualquier país de la Unión Europea pueden realizar un intercambio
cultural y lingüístico con chicos de otros países, y en el que también
pueden participar profesores para continuar su formación en ese otro
país.
El centro de estudios Sázavská de Praga lleva dos años realizando un intercambio con el instituto español Sant Vicent del Raspeig, en Alicante. Petra Ostrolucká, profesora de español del centro y responsable de los intercambios, nos ha contado cuáles son los principales objetivos de esta beca.
Petra Ostrolucká
“El objetivo principal es para que los estudiantes se comuniquen entre
ellos usando lenguas extranjeras, especialmente inglés porque hay más
institutos y también para que viajen y vean como viven los estudiantes de
otros países”.
En total, son cinco los centros que participan en un grupo de intercambio. Cada uno de ellos recibe una suma de dinero por parte de la Unión Europea con el que pagar el viaje y el resto de gastos que lleven implícitos las actividades que se realizan durante los dos años que dura cada proyecto. Un intercambio beneficioso para los alumnos, porque les permite practicar el idioma y conocer otros países; para los profesores, que intercambian sus experiencias en la enseñaza; y además, también para el centro.
Profesores del programa Comenius
“Para nuestro centro es bueno porque aquí enseñamos muchas lenguas.
Motiva mucho a los estudiantes que ven que de verdad necesitan las
lenguas... Yo creo que lo más importante es esto”.
Por su parte, los alumnos, sólo tienen que preocuparse de disfrutar y de aprovechar la oportunidad de conocer otro país y otra cultura. Normalmente es la propia familia de acogida quien se dedica a enseñarles cosas sobre el país y la ciudad que están visitando.
Karolina y Michaela, dos chicas de 15 años alumnas de este centro, han estado en Madrid dos veces disfrutando de esta beca. Para ellas, la experiencia fue gratificante y la volverían a repetir, aunque no les gusta que sólo hayan podido estar una semana. Dicen, además, que el aprendizaje cultural es mucho mejor con los padres pues, en su opinión, los chicos y chicas españoles de su edad son demasiado infantiles, como comenta Karolina.
Foto: Comisión Europea
“Yo prefiero más días, a mí me parece que una semana es... a mí me
gusta estar allí más tiempo. A mí me gustan más los padres que las
chicas de intercambio, no son tan infantiles... Podía hablar con ellos
sobre cosas de historia o de su cultura”.
La otra parte del intercambio consistía en recibir a chicos y chicas españoles en sus casas y centro de estudios. En su caso fueron tres las visitas que recibieron y Karolina nos resumía así la experiencia.
Foto: Comisión Europea
“A mi me gustan más los chicos que las chicas, no me gusta que a ellos
les gusta ir de compras. La española de Misha no hablaba nunca, sólo
hablaba con sus amigas. No se adaptaban al clima pero, bueno, estaban seis
días o cinco, y es un poco difícil adaptarse, ¿no?”
La beca Comenius nació como un eslabón más de la gran cadena de aprendizaje que era el programa europeo Sócrates; desde 2007 llamado Programa de Aprendizaje Permanente. Pueden obtener toda la información sobre la misma en la página web del Organismo Autónomo de Programas Educativos Europeos: www.oapee.es.